MI COLUMNA
Quiénes son ellos
Por Carlos Robles Nava

Las tan cacareadas “redes sociales” por internet que desde mi punto de vista son voces anónima en su mayoría, han degenerado en demasía al grado de aprovecharse esa tecnología para divulgar información falsa y alarmista, siendo en muchos de los casos por intereses personales, políticos, etc.
No hace muchos días, circuló en las famosas redes sociales una grabación con video de una reunión multitudinaria en alguna ciudad de México o en otro país, “asegurando” el narrador que se trataba de una marcha de rechazo por la privatización del Seguro Social.
Consecuentemente alarmó a miles de mexicanos y en mi propia familia sucedió lo mismo, causando preocupación la falta de recursos para acudir a la medicina privada.
Al día siguiente, busque y rebusque la noticia en los diarios locales y no apareció una sola letra de la supuesta privatización del Seguro Social difundida por las “redes sociales”.
En días más recientes, la firma de diez decretos que hizo el Presidente Peña Nieto, sirvieron para desvirtuar totalmente la finalidad de esos documentos y se propagó en las mentadas redes sociales la falsa noticia de que se había privatizado el agua, lo que causó quiérase o no cierta alarma e inseguridad de infinidad de sectores de México.
Puedo enumerar otra sin fin cantidad de noticias desvirtuadas y falsas con lo que “juegan” las redes sociales y, por qué no, buscan burlarse de quienes les creen momentáneamente de sus inusuales “travesuras”.
Las redes sociales como tales pueden ser muy útiles, siempre y cuando se utilicen con responsabilidad.
En el caso del dizque privatización del agua, provocó un debate en vano, aunque al final se impuso la verdad y se acallaron voces que empezaban a convocar a los mexicanos salir a las calles para defender y echar por tierra la gran mentira sobre la privatización del agua.
La Secretaría del Medio Ambiente y la Comisión Nacional de Agua, dieron a conocer la verdad de los decretos firmados que son para eliminar las vedas de 300 cuencas hidrológicas en el país y que corresponden al 55 por ciento de los lagos y ríos de México.
Este cambio significa que no habrá impedimento para la extracción de agua en esas cuencas y en lugar de prohibición total de su aprovechamiento se establecen zonas de reserva para los usos domésticos, publico, urbano y ambiental o para la conservación ecológica en las cuencas hidrológicas, lo que significa que puede aprovechar se esa agua.
En concreto con la firma de los decretos se transitó de un régimen de veda a un régimen de reserva. (www.intersip.org)



