MI COLUMNA
Duro con los ruidosos
Por Carlos Robles Nava

No hay en Saltillo, Coah., colonia o fraccionamiento sin importar su nivel, donde no haya vecinos ruidosos que acostumbran desde temprana hora del día y hasta altas horas de la noche que no dejan descansar a las familias de un lado o bien a las de enfrente.
Esa ha sido una de las muchas pesadillas de toda autoridad local en turno y las que en el pasado tuvieron cierta actuación para combatir a los ruidosos, ésta no fue suficiente por múltiples causas, principalmente el no contarse con vehículos para la movilización de los inspectores asignados a constatar los hechos en cuanto se recibe la queja y la insuficiencia de personal. Para ir a verificar la queja, los encargados tenían que estar “esperanzados” a que los moviera alguna patrulla policiaca pero como en esa área tampoco disponían de patrullas en el momento que se requería la movilización, pues todo quedaba en veremos..
A los factores mencionados, hay que decirlo, Saltillo como otras comunidades del resto de la Entidad ha tenido un crecimiento poblacional que ha rebasado los límites normales ocasionando carencias y deficiencias en distintos servicios públicos, aunque igual no hay porque callarlo, a las anteriores les faltó decisión para resolver reclamos ciudadanos.
La administración municipal que encabeza Manolo Jiménez Salinas, está atendiendo áreas que en el pasado pasaban desapercibidas o simplemente no las llevaron a cabo para combatir y reducir lo más posible a los vecinos ruidosos.
En ese tema los hay que tienen y se dan el gusto de poner sus aparatos de sonido a todo volumen y con las bocinas hacia la calle desde muy temprana hora y como si fuese poco, ya tarde la noche; a otros les da por ser muy escandalosos en sus fiestas familiares y en fin hay de todo en el área de los vecinos ruidosos.
La actual administración local, tuvo todo un acierto al crear la Policía Ambiental, pues a esta se le dotó de lo más indispensable que fue personal y unidades para su movilización lo que ha dado magníficos resultados.
En los primeros seis meses del año, se ha tenido un promedio mensual de 300 quejas de ruidosos todas ellas atendidas y aunque han sido pocas las sanciones económicas aplicadas en determinados casos de resistencia, etc., se está haciendo conciencia y ya en sectores que se caracterizaban por los altos volúmenes de sus aparatos de sonido o bien por la música en vivo que se contratan han ido a la baja.
Los mandos municiaples han hecho hincapié que no se pretende tener una ciudad callada, sino alegre y viviente pero dentro de ciertos parámetros y opnt tofo respetar al vecindario y los horarios en que pueden tener su música para ellos o en festejos.
Todo está en respetar las reglas de urbanidad y de buen vecino, pero sin rebasar las reglamentaciones de las leyes. (www.intersip.org)

