MI COLUMNA
Sino no das, no ofendas
Por Carlos Robles Nava

Las personas que por necesidad y aun aquellas que sin tener una situación vulnerable han vivido de implorar la caridad pública, no merecen ser insultadas o avergonzadas, después de que se les niegue la ayuda solicitada.
Esas actitudes pueden pasar desapercibidas en un ciudadano común y corriente, pero jamás en un político o funcionario público gubernamental que tampoco está obligados a dar esa caridad, pero por desgracia debido a su estatus generalmente son más criticados y mal vistos que tratándose de cualquier ciudadano común y corriente, al menos es una opinión muy personal.
Por mi trabajo de periodista y la cercanía que he tenido en las esferas oficiales que por años me ha correspondido cubrir, nunca me ha toca conocer una conducta de ese tipo, aunque si han sido varias las ocasiones en que el alto funcionario abordado canaliza a sus ayudantes o directamente a una de las instituciones sociales publica a la persona que solicita la ayuda.
De allí mi sorpresa y crítica al leer en los medios impresos de comunicación, la respuesta que dio el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, más conocido por el alias de “El Bronco” a una mujer que acompañada de un hombre se acercó al mandatario y solicitó un apoyo para recibir un aparato que la Secretaría de Salud de Nuevo León le ofreció, pero nunca se lo entregaron.
A través de las redes sociales, trascendió el trato nada educado y, por el contrario, sí muy grosero la contestación de parte de “El Bronco”.
Dijo la mujer “ayer vino una persona que me dio mucha tristeza, un señor ya grande, que no puede hablar y me escribió y me dice: Ya tengo tres años que el sector salud me prometió ese aparato”. (no describe cuál y se supone que es para su problema de no poder hablar).
Añade la mujer refiriéndose al Sector Salud: “Al que vi fue al señor Asael Sepúlveda y le dije al gobernador, apóyelo por favor”-
Afirma que el gobernador “El Bronco” le respondió: “¿Y luego, porque no lo apoyaste tú?. La mujer le contesto “porque no tengo dinero”.
Enseguida el mandatario de Nuevo León, le reviró a la mujer señalándole una prenda que portaba en el cuello y “El Bronco” y le dijo: “Con esa cadenita le compras esa madre”, refiriéndose al aparato que el adulto mayor pidió hace tres años al sector Salud y es fecha que no ha cumplido con el aparato que tanto requiere el señor grande.
Esa es una de las tantas insolencias que el gobernador Rodríguez Calderón, ha cometido con gente de su Estado que acude a plantearle no solo cuestiones económicas, sino en casos en que le han pedido justicia sobre abusos policiacos, en otras ocasiones ha sido en el momento que le solicitan la atención a un servicio de público, etc.
“El Bronco” se ha excedido en la fama que tiene su apodo, alardeando de “machista” y menospreciando a quienes lo llevaron al poder con su voto, habiendo sido el primer gobernador independiente electo de esa manera.
Los habitantes de Nuevo León, han externado públicamente y en repetidas ocasiones su arrepentimiento de haber llevado al poder estatal a Jaime que más que “bronco” es identificado como grosero, vulgar e irrespetuoso. (www.intersip.org)

