MI COLUMNA
Quién es el mentiroso
Por Carlos Robles Nava

Los últimos meses del 2018 de la administración de Saltillo, su Alcalde Isidro López Villarreal, fue persistente en reclamar que el gobierno estatal del sexenio pasado, encabezado por Rubén Moreira Valdés, le adeudaba 136 millones de pesos por concepto de participaciones federales correspondientes al 2017.
El mandatario estatal que terminó el 30 de noviembre del 2018, cada que López Villarreal, exigía y reclamaba la entrega de la millonaria cantidad de recursos que le había enviado la federación vía Estado, le rebatía y aseverara públicamente y en repetidas ocasiones que no se debía un solo cinco al municipio sarapero.
Días antes de dejar la silla de Palacio Rosa y en respuesta a un nuevo reclamo del entonces Presidente Municipal, López Villarreal, el ex mandatario Moreira Valdés, repitió su afirmación que a Saltillo se le entregaron religiosamente sus participaciones.
Hubo de transcurrir un año en que concluyó su mandato López Villarreal, para que saliera a flote la verdad y definirse quién de los dos políticos era mentiroso, el que exigía y reclamaba o quien negaba y perjuraba que no había adeudo alguno.
Los reclamos de López Villarreal, fue motivo de amenazas, por parte del ex gobernador, según lo hizo público el mismo ex Presidente Municipal, a quien no lo amedrentaron y siguió reclamando los recursos que se estaban escamoteando a su administración.
La verdad surgió después de que la Auditoria Superior de la Federación, dio a conocer públicamente que quienes administraban el Estado, se habían ido dejando una serie de irregularidades en la entrega de las participaciones federales a distintos municipios.
Los dineros federales que no entregó como debió la ex administración estatal y que depositó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a la Secretaría de Finanzas de Coahuila, debieron ser entregados a las administraciones municipales cinco días después de recibir la remesa conforme a convenio entre federación, Estado y Municipios y no se hizo.
La A.S.F. señaló que Finanzas Estatal no realizó la gestión adecuada de la distribución y ministración de las participaciones federales a los Municipios coahuilenses, además recalca la citada Auditoria que la entrega de las participaciones por parte del Estado, tuvo irregularidades ya que la gestión de ese proceso presentó deficiencias que afectaron el cumplimiento de la normatividad que lo regula.
Dentro de las deficiencias detectadas por la ASF de la administración que ya terminó es que algunos conceptos de descuento que se hicieron a los municipios de Coahuila, por parte de la Secretaría de Finanzas, no están justificados y no hay mecanismos para que se realice el pago de los descuentos.
El caso “Isidro López Villarreal” dio motivo a que saliese a flote y luz pública otros municipios que sufrieron igual que Saltillo y que son Piedras Negras y Monclova.
A raíz de la investigación que hizo la Auditoria Superior de la Federación, en relación a los dineros públicos de la anterior administración, es decir, la del exgobernador Rubén Moreira Valdés, que no entregó el gobierno estatal, surgieron las voces del Secretario de Finanzas en el Estado, queriendo inculpar injustamente a Blas Flores Dávila y de Teresa Guajardo, Secretaria Estatal de Fiscalización y Rendición de Cuentas, el primero al declarar que efectivamente se adeudan participaciones federales del 2016 y 2017 a los tres municipios citados y la segunda manifestó que la misma A.S.F. le había solicitado realizar un procedimiento administrativo contra el funcionario responsable de esta escamoteada de participaciones que se pretendió por parte de la administración del pasado, negándose a dar a conocer el nombre del responsable . ¿Quién fue el mentiroso o hablador?. (www.intersip.org)


