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Guillermo Robles

NO SE NOTA

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

NO SE NOTA

 

Mucho dinero gastan nuestros gobiernos municipales coahuilenses en su afán y desesperación por mantener limpias las calles de sus ciudades, y aunque en algunos casos se logra, esa limpieza es solo por algunas horas o pocos días.

Y la verdad es que los ciudadanos siguen sin la conciencia y cultura de no arrojar basura en la vía pública y todo porque nadie les dice nada y si a eso le agregamos que no hay endurecimiento de las autoridades locales y nos referimos concretamente a la aplicación de multas económicas a los que siempre nos hemos referidos como “cochinones”.

Existe el instrumento, es decir, el Reglamento de Limpieza que honestamente parece letra muerta, al menos la que corresponde a la cabecera municipal de Saltillo, porque no hay quién la haga ejercer y aunque su última reforma fue en el año 2003, o al menos es la única que me pude encontrar disponible en línea ya que en la página oficial del ayuntamiento en caso de estar ahí viene muy rebuscada pero en base a la publicada en el Periódico Oficial número 38 el 12 de mayo de 2000 es la que servirá de ejemplo para esta línea editorial de opinión.

En su Artículo 30, a la que su letra dice “se sancionará con multa de 1.5  a 50 salarios mínimos diarios vigentes en el municipio, a quienes incurran en cualquiera de las conductas siguientes: I. Tirar basura en la vía pública o en lugares no autorizados para el efecto”. También en su fracción “III. Quemar basura o desperdicios fuera de los lugares autorizados por el Ayuntamiento.” Y en la fracción “VI. Sacar la basura a las áreas de recolección con una anticipación mayor de 2 horas al momento establecido para la recolección en el sector que corresponda.” Sobre éste último punto la mayor parte de la población lo hace desde temprana hora de la mañana motivo por el cual muchos perros y gatos callejeros aprovechan para buscar comida regando la basura por toda la calle.

También sobre la fracción I se refiere quienes tiren basura a la calle específicamente los peatones sin importar la cantidad, y podrán no solo alcanzar una sanción económica sino dependiendo del caso en ambas situaciones, pero negarse a depositar la basura en su lugar correspondiente puede ser presentado al Juez Calificador del municipio quien podrá decir, si procede solo a multa o arresto. En el caso de los automovilistas solo procede a la infracción.

Hay que reconocer que solamente haciendo cumplir los reglamentos establecidos es como se puede hacer conciencia, es decir, por qué quienes tienen la oportunidad de viajar a los Estados Unidos, siempre se ponen el chip de la cultura y responsabilidad como es el caso del que estamos mencionando de no tirar basura en la vía pública. La respuesta tan obvia es porque allá sí hacen cumplir las leyes y si te pones a discutir con un oficial hasta terminas arrestado por desacato a una autoridad.

La aplicación y acción de la macana para lograr reducir el gasto público para limpiar la ciudad, es algo necesario porque de recomendaciones y llamados se han cansado las autoridades municipales y los ciudadanos siguen en las mismas: les importa un bledo y mucho menos nos interesa que se gaste o no dinero público para un esfuerzo que cada vez cuesta más dinero. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org