Mi Columna
Regresan los “negros”
Por Carlos Robles Nava

Hace cosa de 6 años, aproximadamente y siendo alcalde de Saltillo, Jericó Abramo Maso, la ciudad capital coahuilense fue inundada de vehículos con cristales polarizados que no faltó quien y quienes se referían a ellos como los “negros”.
El primer calificativo o sea “los negros” fue a raíz de que no fueron pocos los dueños de vehículos que pusieron a sus vehículos un polarizado que prácticamente de la calle hacia la cabina, no se veía nada, en verdad era exagerado el oscuro de las micas instaladas para polarizar la unidad automotriz.
Las autoridades locales de ese entonces echaron andar con muy buenos resultados, una intensa campaña para detener la “fiebre” del polarizado que fue aprovechado por un sinfín de maleantes para cometer sus fechorías ocultándose con lo extremadamente oscuro del poliéster.
También sobraron los que utilizaron el poliéster lo más oscuro posible para ocultar algún “amor perdido” o “rencontrado” u lo fue fuese, cada quien su gusto y derecho, aunque en muchos casos fue muy utilizado por delincuentes como una forma de tratar de ocultar su identidad.
Poco a poco y, reitero, como resultado de una fuerte campaña realizada en ese entonces por quienes dirigían el destino de la capital del Estado, se fue retirando el poliéster de los cristales de las unidades motrices, aunque hubo la necesidad de sancionar económicamente quienes seguían conservando el poliéster en su unidad motriz, tras darse un plazo razonable para retirarlo.
Por desgracia, vuelven “los negros” o polarizados ante la indiferencia de las autoridades locales y directamente de las agrupaciones policiacas o de vialidad que les corresponde atajar el retorno del poliéster.
Uno de los principales problemas de los mexicanos es nuestra cultura de “socarrones”, pues entre más nos digan no hacerlo y nos recalquen su prohibición, actuamos como los toros después del castigo que recibe con la vara del “picador”, con mayor ímpetus y con actitud más que retadora,
El retorno de los vehículos polarizados será aprovechado por cada grupo delincuencial que sigue apareciendo, lamentablemente, con más frecuencia en las calles no solo de Saltillo, sino de Torreón, Piedras Negras, Monclova y Acuña que son las comunidades con mayor población de la Entidad y siendo los puntos en donde la delincuencia organizada y sigue imperando por más que nuestros gobernantes digan que en Coahuila hay mucha seguridad.
Si bien es cierto que es tarea que le corresponde a las autoridades municipales sería positivo que la sociedad pusiera su granito o granote de arena, pidiéndole y recomendándole a nuestros hijos que tienen vehículo que no usen el poliéster y menos del oscuro casi negro.
Por su parte, es momento que las autoridades locales inicien fuerte campaña para que no regrese esa calamidad, más por seguridad de todos y en particular por protección de las familias y de nosotros mismos.
Estamos en tiempo, para atajar que regrese el polarizado en los vehículos en general y aunque no faltan los que se protegen con placas de otra Entidad, pretextando que no son de Coahuila, existen otras medidas para hacer entender a esos “cabezones” o socarrones. (www.intersip.org)
