No hay duda alguna que llegan y se van sexenios de gobiernos federales, sean de los Partidos Revolucionario Institucional o del Acción Nacional y éstos siguen burlándose de nosotros los mexicanos con sus engaños y mentiras en todo, pues no hay cosa o tema que se escape a las “pitorreadas” que bien y bonito con eso es lo mismo o peor que jugarnos el dedo en la boca.
Mi Columna
Nos pitorrean
Por Carlos Robles Nava
No hay duda alguna que llegan y se van sexenios de gobiernos federales, sean de los Partidos Revolucionario Institucional o del Acción Nacional y éstos siguen burlándose de nosotros los mexicanos con sus engaños y mentiras en todo, pues no hay cosa o tema que se escape a las “pitorreadas” que bien y bonito con eso es lo mismo o peor que jugarnos el dedo en la boca.
Cuando Vicente Fox Quesada, tuvo la conducción del país, se le llenaba la boca para “enaltecer” y “recalcar” que había reducido sensiblemente la corrupción policiaca y de muchas otras instancias gubernamentales de su gobierno.
Se vino en seguida el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa y también a través de sus campañas publicitarias estuvo mintiendo sobre los dizque positivos resultados en el combate a la delincuencia organizada que en vez de bajar, subió.
Enrique Peña Nieto, del PRI, partido que alardea haber sacado de Los Pinos a los “panaderos”, no se ha quedado atrás y en sus primeros meses de administración “presumió” con hacer una reestructuración hasta el fondo en el tema de la educación, alardeando que elevaría los índices de aprovechamiento en la enseñanza de la educación básica que comprende desde pre primaria, primaria y secundaria.
Y, yéndose más arriba, Peña Nieto, aseguró que iría sobre las canonjías del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que representan un gasto supermillonario del erario público federal.
La supuesta erradicación de la corrupción, prometida por Vicente Fox, fue meramente de lengua y voz, ya que no solo quedó en veremos, sino que es un hecho que ésta ha arreciado en los diferentes ramos de la estructura pública, particularmente en el ramo policiaco de sus diferentes niveles.
La tranquilidad ofrecida por Calderón Hinojosa, sigue en espera y es un hecho que se fue para arriba, saliéndosele de sus manos a Peña Nieto, en los dos primeros de sus seis años de gobierno.
Por cuanto a la reforma educativa comprometida por el gobierno federal actual, siguen las cosas igual, pues los chavitos y jóvenes “futuro de México” pasan los meses sin recibir el beneficio prometido y que por ahora, ha quedado en simple papel.
Además, por cuanto hace detener o contener los privilegios sindicales, éstos no han desaparecido y continúan sin tener visos de parar y menos de descender.
Las millonarias canonjías que por supuestas “conquistas sindicales” tiene y conserva hasta el presente el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, van a tambor batiente y como bien o mal se dice, con un botón para demostrarlo, sobra y se queda a deber.
En el Estado de Nayarit, a cuyo mando del magisterio sigue el líder vitalicio, Jesús Montenegro Villa, que tiene no menos de dos decenas manejando la Sección 20 del S.N.T.E., sigue disfrutando, por cierto hartamente bien, los beneficios de ser “comisionado”, es decir, atiende cuestiones de su sindicato con sueldo que se paga en la nómina magisterial que no es ninguna otra cosa que dinero públicos o sea contribuciones que pagan todos los mexicanos.
Montenegro Villa, tiene los mismos más de veinte años de comisionado por ser el dirigente de la Sección 20, sin poner un solo pie a alguna aula para dar clases. Actualmente mantiene en la actualidad una plaza de supervisor de Secundarias Técnicas en la Zona 6 de Nayarit, lo que le permite ingresos mensuales de cien mil pesos.
Como si para este líder de pacotilla no fuese suficiente tener magníficos ingresos sin impartir clases, por otro lado, sus cuatro hijos, junto con él, tienen en su poder 17 plazas magisteriales que si Pitágoras no miente, en promedio mínimo cada uno de estos cinco miembros de la familia Montenegro, ocupan un mínimo de tres plazas o sea es inexplicable que cumplan con las ocho horas diarias laborables que comprende cada una de sus jornadas.
En el 2010, Jesús Montenegro Villa, tenía dos plazas, como inspector de primarias e igual de inspector de secundarias, además estaba comisionado al S.N.T.E., para atender a sus agremiados de la Sección 24.
Esas múltiples chambas, Montenegro Villa, las conserva hasta la fecha, pese a que la Ley General del Servicio Profesional Docente, prohíbe el pago de sueldo a los comisionados, demostrándose con ello que nuestros mandatarios siguen con sus declaraciones de lengua y “pitorreándose” de los mexicanos. www.intersip.org)
