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Carlos Robles

Aunque sea “charolazo”

Mi Columna

Aunque sea “charolazo”

Por Carlos Robles Nava

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Soy de los años en que la famosa “charola” era la “ley” aunque fue de palabra, pues el simple hecho de mostrarla hasta los gendarmes de ese entones se “cuadraban”.

Hasta las credenciales de un medio informativo se veían como “charolazo”, pues en los años del muy pasado, mostrarla era suficiente para entrar sin boleto a las salas cinematográficas.

En este tiempo lo mejor es no mostrarla tratándose de periodistas, porque sale peor, pues en lugar de tenerse una atención si se le exhibe a un policía lo primero que hace el guardián del orden” es remitir a la cárcel a quien o quienes andan alardeando de la credencial.

Ya ni las mismas credenciales oficiales, son motivo de consideraciones por los uniformados, así es que ni mostrarlas porque lo mandan más adentro de las bartolinas.

Un caso y ejemplo lo fue cuando una Síndica del Ayuntamiento de Jiménez, Coahuila,, fue sorprendida “movida” por un policía de su propio pueblo, aunque yo diría que más que movida con  las “enaguas” arriba y sentada en las piernas de un jovenzuelo que dijo ser su novio y ante comprometida situación, la funcionaria de inmediato para “librarla” sacó la “charola” que de nada sirvió, porque la treparon a la patrulla y la llevaron junto con el galán a la ergástula por inmoral.

Es posible que este tipo de “delito” ya pasó de moda y del escándalo si consideramos lo “avanzado” que están los jóvenes de esta generación y no diría que solo los jóvenes, sino los chavales que rebasan ya los 13 o 14 años. Los tiempos han cambiado un “chorro”.

 Esto sucedió un día cualquiera a la una de la mañana del tranquilo, pacífico y modorro Jiménez, en donde sus habitantes se retiran a la “meme” desde temprana hora

Resulta que tras la llegada de la “chota”, la síndica pretendió “apantallar” sacando su placa con el nombramiento de síndica que de nada sirvió porque los “cuicos” o “jenízaros” decidiendo llevarla directo a la cárcel municipal en donde tampoco tuvo validez el “charolazo”.

Actualmente los cuerpos policiacos han crecido al grado de que han cambiado radicalmente las cosas y no hay casi o nada de relación entre los agentes del orden y los reporteros y menos de convivencia de distintas maneras como en el pasado con los agentes policiacos.

Se ha perdido mucho la comunicación directa entre los periodistas llamados de “la fuente informativa” y los titulares de esas dependencias, ignoro si para bien o mal, la realidad es esa y lo entiendo de acuerdo a como ha crecido la delincuencia, sobretodo que ya cualquiera se convierte en influyente hasta con una placa de circulación vial.

Hay quien y quienes dicen y están convencidos de que “sus tiempos” fueron los mejores, aunque difiero de ello y en lo personal para este columnista los mejores tiempos son los vividos por cada quien.

El reportero del pasado, al menos en Torreón, Coah., de donde soy originario y crecí como periodista a partir de mis 16 años, en El Siglo de Torreón, llevando a mucho orgullo la formación y estructura del inolvidable don Antonio de Juambelz y Bracho, con su trabajo y formalidad se ganaba el respeto.

Han cambiado demasiado los tiempos, aunque por otra parte, el delito es delito y debe sancionarse de una u otra manera sin tener consideraciones para nadie por más grande que sea la charola. ¿No?.  (www.intersip.org)