No todas las ofensas se “lavan” con un usted perdone, no lo volveré hacer, porque todo depende hasta donde llegaron y fueron los agravios, además del estado consciente e inconsciente en que se cometen porque hay que varios factores que se tienen que tomar en cuenta.
Mi Columna
Una disculpa, no es nada
Por Carlos Robles Nava
No todas las ofensas se “lavan” con un usted perdone, no lo volveré hacer, porque todo depende hasta donde llegaron y fueron los agravios, además del estado consciente e inconsciente en que se cometen porque hay que varios factores que se tienen que tomar en cuenta.
Si una disculpa fuera suficiente, pues no habría delincuentes en las cárceles, hay que imaginarnos a un ratero dando disculpas porque robo, pero además golpeó a quienes hurto y todavía tuvo ese maleante el descaro de violar si su víctima hubiese sido una mujer, en fin.
No tengo el placer de conocer en persona a la licenciada Liliana Gaytán Baena, candidata a diputada federal por el Partido del Trabajo, que en las primeras horas del domingo pasado armó tremendo sainete, además de chocar con automóvil y resultar lesionadas dos personas a las que agredió con insultos, en principio se negó a pagar los daños materiales cometidos al vehículo embestido y que ni siquiera iba en circulación, sino que estaba estacionado; rechazó dar su nombre y dio el de otra candidata de partido político distinto al de ella, se le lleno la boca insultando a los policías que los detuvieron y todo porque andaba bien beoda, según dice con tres simples cervezas que ingirió.
Liliana convocó el lunes pasado a una conferencia de prensa en donde “dio disculpas” por lo acontecido y dirigiéndose a sus supuestos simpatizantes a su postulación como diputada federal, les dijo que estaba arrepentida y que no volvería a suceder, lo que sería no un descaro, sino dos completas desvengozadas.
Ya en libertad y en entrevista con medios, tuvo el descaro de pretender menospreciar sus errores con “yo no robé ni mate a nadie”, porque tanto alboroto.
Cuando cualquier adorador de “Baco” acepta que con tres copetines se descontrola y pierde la cabeza y con esa “tremenda embriaguez” comete una serie de estupideces, además de poner en peligro la vida de algún prójimo, es recomendable no beber ni refresco de cola o agua minera, porque eso también a esa persona le puede hacer perder los estribos.
Por casualidad, yendo rumbo a un evento el martes de esta semana, escuche parte de una entrevista que enlazó con la periodista Adela Micha, en donde dio su versión de lo cometido, pero sonó tan hueca que Liliana espera recuperar lo perdido y no habló de vergüenza ni de simpatizantes porque eso se sabrá el 7 de junio con los votos que caigan en las urnas a su favor.
Para buen número de ciudadanos, lo menos que esperaban era una renuncia directa de Liliana a la candidatura del Partido del Trabajo, al que está perjudicando y restando algunos de los pocos votos que tradicionalmente y en ocasión de elecciones, caen en las urnas, aunque su líder estatal Virgilio Maltos, diga lo contrario.
Liliana no es cualquier mujer, pues se trata de una profesionista con título de abogada en cuya profesión hay y debe hacer juramento y compromisos para respetar la ley, lo que en principio, Liliana ignoró.
En este incidente solo hubo dos personas lastimadas o golpeadas, por fortuna para Liliana, porque sin pretender exagerar y llevar este caso a mayor atención que pueda tener, que tal si se le hubiese atravesado un infortunado y cuyas consecuencias hubiesen sido fatales.
Los asesores de Liliana Gaytán Baena, debieron haberle aconsejado que lo mejor para ella hubiese sido mejor, retirarse tranquila y pacíficamente, con la boca cerrada para no seguir cometiendo más errores y no continuar vociferando a diestra y siniestra como la queja que dio tras dejar la celda en donde muy ufana dijo “ya estuve 48 horas detenidas en esa cárcel llena de chinches y piojos”.
Virgilio Maltos, por su parte, como líder estatal del Partido del Trabajo, está demostrando la falta no de carácter, sino de productos de gallina para actuar como corresponda, pues mientras unos medios de comunicación, por cierto la mayoría, se ha concretado a decir que Liliana ya se “disculpó” y dar por hecho que con eso queda limpio el partido, en verdad su apreciación está muy alejada de la realidad.(www.intersip.org)
P.D. Está columna su servidor la elaboró el martes por la noche, aclarando, pues ayer miércoles algunos medios hablan de que Liliana suspenderá su campaña, que de confirmarse pudo haber sido la mejor decisión después de todo lo sucedido.


