Mi Columna
Propuesta de Emilio
Por Carlos Robles Nava

Son las comunidades fronterizas de México, con los Estados Unidos, donde circula el mayor número de vehículos “chuecos”, ilegales o llamados también “chocolates”, predominando modelos muy antiguos que consecuentemente provocan gran cantidad de contaminación, mientras que por otra parte, se aprovecha el hecho de que ya estando en la frontera son llevados a distintas Entidades del país, donde en muchos de ellos los utilizan delincuentes para cometer sus fechorías, aprovechando su falta de registro oficial para huir de la justicia y ocultarse en el anonimato.
El diputado local, el joven acuñense Emilio de Hoyos Montemayor, recientemente expuso en el Congreso del Estado un esquema para tener mayo y mejor control en esas unidades no nacionales o extranjeras.
La propuesta consiste en un decreto presidencial para establecer un programa a bajo costo reduciéndose los impuestos de importación en gran medida y se tengan acuerdos con los agentes aduanales para que también bajen el costo de sus trámites.
Aclaró que ese esquema le fue ya aprobado a los Estados de Tamaulipas y Chihuahua con magníficos resultados.
Dejo bien claro, que no se está proponiendo abrir la frontera para la importación de unidades motrices o vehículos “chocolates” sino sería una regularización de los que ya están en el interior de nuestro país.
Además se instituirían medidas para no aceptarse en la regularización de los “chuecos”, vehículos con alta contaminación, en buenas condiciones mecánicas y que cuenten con sus documentos legales para evitar la regularización de unidades motrices que tengan reporte de robo del lado americano.
Al margen de los requisitos legales de entrada y que cumplan con los establecidos por las autoridades aduaneras, vendrían consigo otros beneficios como mayor seguridad, control vehicular para en casos de percances, identidad si algún vehículo regularizado se utilizara en un delito e ingresos económicos extras a los Municipios y el Estado.
No suena mal la idea y propuesta de Emilio de Hoyos, resultando beneficiados muchos aspectos que causan los “chocolates” como son inseguridad, evasión de pagos en el plaqueo anual, un mayor control en ese tipo de unidades y sobretodo se daría tranquilidad a muchos poseedores de “chuecos” que son extorsionados por los agentes de tránsito y policía cuando les exigen documentos que los identifiquen como propietarios.
Sería, persisto, en un plan de ganar-ganar, con la advertencia de que la nacionalización de esos coches extranjeros estaría destinada exclusivamente para las unidades motrices extranjeras que ya se encuentran aquí y no para traer más “chuecos”.
Es innegable que el planteamiento de Emilio de Hoyos Montemayor, tiene bastante sentido social resolviendo viejo problema que enfrentan los habitantes de las ciudades fronterizas de Coahuila. (www.intersip.org)
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