Mi Columna
Ya no hay “burros”
Por Carlos Robles Nava

Una de las “bendiciones”, si así puede calificarse, que ha dado la reforma educativa a los escolapios es que ya no hay alumnos reprobados, es decir, de un “plumazo” acabaron con los “burros” de las escuelas primarias y secundarias.
Así de fácil, los chavitos de las escuelas primarias y secundarias no tienen que preocuparse como las generaciones del pasado que se esforzaban para no repetir alguno de los grados de la educación de primer y segundo nivel.
Esto ha motivado diversas opiniones adversas y favorables que solo el tiempo dará la razón de esa novedosa medida que trajo la reforma educativa.
Vienen a mi recuerdo, las severas advertencias de mis padres hechas en caso de repetir alguno de los grados de la educación primaria y que en aquel entonces se comentaba que el cuarto grado era el más difícil por lo que se convirtió en el terror de los escolares de mi generación.
Ignoro porque surgió esa “leyenda” del cuarto grado, pero fue toda una realidad que la mayoría de los de aquel entonces por no decir que la totalidad de los chavales teníamos miedo a repetir ese grado.
Maestros y maestras de la vieja guardia opinan negativamente esa decisión de las autoridades federales educativas, mientras que muchos padres de familia y más los escolapios festejan la medida.
Por ejemplo, la maestra Alicia García, opinó que es necesario detectar áreas de oportunidades a tiempo y atender lo que no se comprendió en su oportunidad.
Hizo referencia la profesora García que en la actualidad, nuevamente los estudiantes han vuelto a buscar apoyo extraescolar con profesores que dan clases fuera de las aulas, logrando con ello a subir sus calificaciones, siendo más preparados para enfrentar el reto en las carreras profesionales.
Por su parte, la profesora Beatriz de la Rosa, opinó que al llegar los jóvenes a niveles superiores, ya los profesionistas tienen problemas para desarrollar su talento y actitudes frente a los retos de educación, recalcando que en matemáticas no hay comprensión.
Dijo estar convencida de que es mejor reprobar para ver áreas de oportunidades y ayudar desde primarias a reforzar lo que no se ha aprendido adecuadamente y no g erar incertidumbre entre los educandos
Remató la maestra De la Rosa, su opinión con “de nada vale pasar y ser aprobado sino hay conocimientos”.
El tiempo es sabio y éste será, el que nos de la respuesta final aunque ya bastantes “burros” dejaron de serlo por una reforma educativa que esperemos para bien de los futuros profesionistas mexicanos.
Por lo pronto, hemos sido testigos de la pasividad de las famosas asociaciones de padres de familia de las que no se escuchó su voz a favor y menos en contra de lo que será bueno o malo para sus hijos. (www.intersip.org)



