Mi Columna
Que pasen a la báscula
Por Carlos Robles Nava

Este año 2018, las Universidades e Instituciones Públicas de Educación Superior, recibieron más de 157 mil millones de pesos del gobierno federal, recursos que se destinan a nóminas, programas en general de su función principal que es la educación, sin embargo, en general ninguna de ellas informa el uso directo o en que se gastaron esos fondos económicos que no hay que olvidar que son impuesto de todos los mexicanos.
Acertadamente, el senador de MORENA, el coahuilense Armando Santana Guadiana Tijerina, presentó en fecha pasada un punto de acuerdo pidiendo que los citados centros educativos superiores sean revisados por cuanto hace al manejo y destino de esos dineros, por parte de la Auditoria Superior de la Federación.
Ante el supuesto de que esa acción sería tanto como violar la autonomía de las universidades, no hay que olvidar que la pregonada autonomía es por cuanto hace a todo lo educativo, haciendo hincapié el senador que no se viola ninguna autonomía.
Recordó e hizo referencia sobre la conveniencia y necesidad de exigir rendición de cuentas, por lo que recientemente salió a la luz pública en relación a las “empresas fantasmas” en la Universidad Autónoma de Coahuila.
Guadiana Tijerina, hizo saber que también en el punto de acuerdo se pide que se exhorte a los Congresos Estatales para que las respectivas Auditorias Superiores de sus correspondientes Estados, revisen a sus Universidades e Institutos Públicas de Educación Superior.
Aseveró que la aplicación de los dineros que reciben los centros educativos superiores son manejados con bastante opacidad, además de una ineficaz rendición de cuentas y en la mayoría de los casos existe una nula información sobre las erogaciones realizadas, que es lo peor.
Es esta la primera ocasión, al menos en Coahuila, que una voz autorizada dada su calidad de senador de la República, toca un tema que la mayoría de la gente no quiere meterse en “honduras” por la importancia y relevancia que tienen en sus respectivos territorios tanto los Institutos de Educación Superior como las Universidades Públicas.
Desgraciadamente nadie quiere asumir la responsabilidad y menos dar la cara, para hacer saber públicamente que esas instituciones se “sirven” de los dineros públicos a diestra y siniestra, no informando a nadie, más que a ellos mismos en sus Consejos Universitarios cómo y en que se gastan los recursos federales públicos que reciben.
Por otro lado, debemos ver lo positivo de esta medida en caso de que sean sometidos a escrutinio de las Auditorias Superiores tanto Federal como las Estatales.
Y como con toda razón se asegura “el que nada debe, nada teme” al margen de la buena imagen que darán las citadas Universidades e Institutos de Estudios Superiores, rindiendo cuentas claras sobre el dinero que recibieron de la Federación y demás partidas que en algunos casos reciben de sus gobiernos estatales. (www.intersip.org)


