El concepto del famoso “Viernes Negro” como día oficial en los EE. UU., es un día feriado celebrado por estadounidenses y muy conocido por sus titulares en las noticias en donde la histeria de la gente por comprar hacen cola en las afueras de las tiendas desde la madrugada para ser los primeros en realizar sus comprar.
OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Los ganones fueron otros
El concepto del famoso “Viernes Negro” como día oficial en los EE. UU., es un día feriado celebrado por estadounidenses y muy conocido por sus titulares en las noticias en donde la histeria de la gente por comprar hacen cola en las afueras de las tiendas desde la madrugada para ser los primeros en realizar sus comprar.
Estas estampidas de compradores han llegado hasta el grado de matar a trabajadores de algunas cadenas departamentales. Fuera de éste tipo de accidentes, la economía estadounidense realmente ha tenido repunte en sus ventas y los consumidores también un verdadero beneficio en la adquisición de sus productos reflejándose un gran ahorro.
México que ni siquiera celebra el día de Acción de Gracias ha copiado el concepto del Viernes Negro en los últimos años, bajo el nombre de “El Buen Fin”. El programa está coordinado por el gobierno federal y las organizaciones empresariales y privadas en donde en teoría se supone que en especial ese fin de semana es el más barato de todo el año.
Desde su creación hecho durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa e impulsado por él mismo fomentando el gasto asegurando realmente un ahorro, sin embargo, desde su inicio hasta el último celebrado en el 2014, los consumidores mexicanos han visto muy poco impactantes sus ofertas ya que sus rebajas son poco impresionantes porque a lo mucho el 15 por ciento real más barato de su precio normal durante el año.
De acuerdo a la versión de México de la versión “Viernes Negro” conocido como “El Buen Fin”, efectivamente se vio un ligero crecimiento en ventas desde su creación en el 2011 aunque comparado a éste último realizado existió una reducción de venta al 13.7 por ciento.
Los mexicanos cada año se están dando cuenta que no existe ninguna diferencia entre El Buen Fin y otros eventos de promoción como las ventas de madrugada en una serie de grandes almacenes y por otro lado la mayoría de los consumidores hacen sus compras para Navidad pero tienen su mayor gasto en el mes de diciembre.
Los consumidores se han dado cuenta que las dizque ofertas son engañosas porque solamente se encuentran en las promociones de meses sin intereses que son de los 12 a 24 meses. Situación que ha impedido continuar con la compra compulsiva ya que muchos de ellos continúan pagando el Buen Fin de hace dos años atrás a la fecha y en otros casos de un año.
Le falta mucho por madurar a éste programa de El Buen Fin, ya que ha sido muy poco significativo el crecimiento del mercado interno y solamente se han visto favorecidos los dueños de quienes venden sus productos pero sobre todo el negocio redondo para las diferentes instituciones bancarias quienes tienen que lidiar con los morosos.
El Buen Fin no ha traído a los mexicanos realmente promociones en rebajas de precios de los artículos, sino más bien han sido facilidades de pago resumido en un incremento de morosos. De acuerdo al índice de Morosidad (IMOR) asegura que en los últimos años pero sobre todo en estos meses al cierre de noviembre pasado, aumentó al 13.95 por ciento mayor al pasado mes anual que fue del 12.90 por ciento de acuerdo a las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
La estimación del Banco de México habla de un aumento en la cartera de crédito pero también aseguró su incremento en el incumplimiento de los pagos debido a la desaceleración de la actividad económica del país, pero la morosidad no impactará directamente a las instituciones bancarias sino al consumidor porque éste es traducido en el incremento de los intereses que tendrán que pagar de una o de otra manera.
Está más que claro que los únicos beneficiados con el programa de El Buen Fin, son el sector empresarial, el gobierno federal y las instituciones bancarias porque la única manera de que realmente pueda funcionar es teniendo un mercado interno más productivo y dinámico que cree más y mejores empleos bien remunerados, pero también que sea más equitativa la distribución del ingreso pero sobre todo un sistema financiero más eficiente que soporte una mayor acumulación de riqueza. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org


