El Mundial que resistió: México 2026
Por Liliana García Navarro

Al inicio de este año 2026 se escuchó cada vez con más fuerza la noticia del Mundial de Fútbol. Hubo cientos de personas en todo el mundo muy emocionadas, sobre todo en los países sede: Canadá, Estados Unidos y nuestro México.
Solo por el hecho de ser país sede del Mundial de Fútbol 2026, hubo personas que no estuvieron de acuerdo con esta fiesta mundial, aunque la mayoría se sintió orgullosa de que México fuera parte de la sede.
Durante este año circularon todo tipo de noticias a nivel mundial que intentaban opacar esta fiesta futbolera. Una de ellas fue la inconformidad del presidente de Estados Unidos por no querer mantener una buena relación con Canadá y México.
Otra noticia que generó mucha atención fueron las posibles huelgas en aeropuertos internacionales, que amenazaban con cancelar vuelos. También se difundieron alertas sobre enfermedades como sarampión, ébola, hantavirus, covid-19, influenza y dengue, con el fin de asustar a los aficionados y desalentar los viajes.
Durante este tiempo circularon muchas noticias, algunas verdaderas y otras exageradas. Es cierto que viajar siempre implica riesgos, y al final cada persona debe valorar su situación y tomar su propia decisión.
En nuestro país, México no se quedó atrás. Algunas personas aprovecharon la euforia mundialista para presionar con sus demandas. Se registraron huelgas, caos vial e inconformidades que buscaban llamar la atención de la presidenta.
En Saltillo también se vivió esta situación. Hubo numerosos cierres viales por manifestaciones en horas de alto tráfico. Quienes protestaban sabían que de esa forma sus peticiones serían escuchadas, aunque afectaran a terceros: trabajadores, estudiantes y amas de casa que solo querían llegar a su destino.
Estas manifestaciones paralizaron partes de la ciudad. Hoy muchos habitantes de Saltillo tienen miedo de salir por temor a toparse con bloqueos. Antes la ciudad era más tranquila; había tráfico, pero se podía avanzar.
Ahora parece que nos hemos vuelto como la Ciudad de México, donde las manifestaciones son más frecuentes. Todo esto se incentivó y se aprovechó del Mundial de Fútbol.
En nuestro estado vecino, Nuevo León, también se vivieron complicaciones. La obra del metro, que pasa por el Aeropuerto Internacional de Monterrey, ha generado un caos vial que afecta a quienes llegan y salen del aeropuerto.
Los ojos del mundo están puestos en los países sede del Mundial, y esperemos que no se arrepientan de haber elegido a México. Lo bueno es que, contra viento y marea, se pudo inaugurar el Mundial de Fútbol en nuestro país.
Ojalá que estas noticias negativas queden en el olvido y podamos vivir esta fiesta futbolera con orgullo, paz y tranquilidad. Eventos de esta magnitud no ocurren todos los días, por lo que debemos sentirnos afortunados de recibir al turismo mundialista. www.intersip.org


