Mi columna
Medusas de dos patas
Por Carlos Robles Nava
De acuerdo con la apreciación ciudadana, los latrocinios de distintos tipos cometidos en Saltillo, Coah., no tienen fin, pues es irrebatible que la policía detiene a miembros de algunas bandas o bien encarcela a ladrones solitarios e inmediatamente aparecen más amantes de lo ajeno.
Este es un fenómeno, al menos es lo dicho por algunos grupos saltillenses, haciendo la comparación de que es justo lo que sucede con las medusas que se reproducen al instante repitiéndose la escena con los malandros que han tomado como su base principal de operación la ciudad capital coahuilense.
Existen diferentes versiones sobre el cúmulo de latrocinios cometidos en los últimos meses en Saltillo, entre éstas el que de acuerdo a ciertas modalidades de hurtos y particularmente por los renovados y adelantados sistemas de cometer sus delitos, los protagonistas pueden ser ex policías dados de baja por distintas circunstancias o, también, miembros de células de cárteles que han sido parcialmente desmembrados y al no tener cabida en otro grupo similar, lo aprendido lo aplican en hurtos cada vez más sofisticados, pero lo peor es que haya complicidad de policías deshonestos que avisan a los ratas una vez hecho el rondín.
Entre los ejemplos están los asaltos cometidos en últimas fechas y que, por cierto, han sido varios, de personas que una vez retiran grandes cantidades de algún banco, tardan más en cobrar el dinero que en ser víctimas de los rateros que por sus esquemas para delinquir, no son novatos ni aprendices en esa actividad.
¿ Quién o quienes dan cuenta a los rateros de que tal mujer u hombre retiró cantidades apreciables de dinero de algún banco?. Otra de las incógnitas es que han sucedido robos de negocios en donde la caja fuerte es violentada llevándose los delincuentes apreciables cantidades.
No han faltado los asaltos de personas que acaban de recibir un pago importante de algún producto u objeto vendido y son “apersonados” por los malandros, despojándolos del dinero.
¿ Quién o quienes les avisan o cómo se dan cuenta de esas entregas de efectivo después de vender algún producto?.
No faltan los comentarios en el caso de despojo a clientes bancarios a los pocos momentos de retirar dinero en el sentido respecto a especulaciones o sospechas de que esos sinvergüenzas rondan en el interior de los bancos y cerca las cajas para darse cuenta de quien saca dinero en montos importantes y que valga la pena asaltarlos, pues hasta ahora no se conoce de una víctima a la que le hayan arrebatado mil o dos mil pesos ya que en los hechos siempre ha sucedido en casos de varios miles de billetes.
Lo que es una realidad es que mientras la policía aprehende a dos o tres rateros, de inmediato se multiplican por dos o tres veces más, haciéndose una semejanza a las medusas cuya reproducción es inmediata.
Es por ello que ahora cuando ciertos grupos de personas se refieren a los rateros, se antepone calificativo de cuídate de las “medusas de dos patas”. Cierto o no, pero es lo que viven los capitalinos coahuitlecas. (www.intersip.org)

