Mi Columna
Renovarse o morir
Por Carlos Robles Nava
Negar u ocultar la realidad que por cierto para el Partido Revolucionario Institucional, le salió a flote en las pasadas elecciones, no solo sería absurdo, sino aberrante.
Me refiero a la estrepitosa caída que sufrió el tricolor al perder siete gubernaturas, además de varias alcaldías y la mayoría en algunos Congresos de Diputados locales.
Esa y ninguna otra es la razón y motivo por lo que el recién nombrado nuevo Presidente del Revolucionario Institucional, Enrique Ochoa Reza, en días pasados no anduvo con tapujos ni rodeos al señalar “no podemos tapar el sol con un dedo ante errores de gobierno”, refiriéndose a la situación que se vive en distintos gobiernos estatales priistas y de otros institutos políticos en los que se vive una grave corrupción en particular en aquellos que terminan su período dentro de pocos meses.
La situación es grave y de tal magnitud que el propio PRI, se dirigió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pidiéndole ejerza la inconstitucionalidad contra las medidas aprobadas por los Congresos Estatales de Chihuahua, Quintana Roo y Veracruz, de filiación tricolor, que promulgaron acuerdos legislativos para que no se hagan revisiones a los recursos públicos manejados por esos tres gobiernos.
El planteamiento fue hecho oficialmente por el propio líder nacional del Revolucionario Institucional, persistiendo precisamente en el mismo partido a los que pertenecen los tres gobernadores que dieron “línea” a la mayoría priista de sus respectivas legislativas para poner “candados” a cualquier pretensión de quien los sucederá y que serán gobernadores ya electos de partido distinto al del PRI.
Como andarán de chuecas las cuentas de estos, por ahora, tres gobernadores en contra el mismo jefe supremo de su filiación partidista para pedir a la máxima autoridad mexicana o sea la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que declare la inconstitucionalidad de los acuerdos de los diputados de esas tres entidades.
La petición de Enrique Ochoa Reza, a la S.C.J.N., es que la invalidez sea antes del mes de septiembre ya que en ese mes y en octubre se hará la renovación de los mandos estatales, buscándose con esto que esos tres sinveguenzas gobernadores, paguen las corrupciones cometidas, las que a final de cuentas quienes pagarán por esos platos rotos serán los mismos ciudadanos de las Entidades.
De acuerdo a lo declarado por Ochoa Reza, el tricolor busca ser garante de la honorabilidad de sus gobiernos, recalcando que esa posición es la propuesta por el PRI Nacional.
Cómo deben andar las cosas para que el mismo líder nacional del Revolucionario Institucional, pida castigo sin miramientos en contra de los gobernadores no solo de su “rebaño”, sino de todos los partidos que salgan con cuentas “mochas” al concluir su mandato.
El dirigente nacional del PRI igual mostró su total acuerdo en la creación de una nueva ley, por cierto, ya aprobada y en la que se establecen medidas severas y revisiones de cuentas al extremo y toda claridad para sancionar a quienes se lleven dineros del pueblo.
Lo importante de lo anterior, no es que Ochoa Reza pida la inconstitucionalidad, sino que en verdad se castigue a los saqueadores de fondos del pueblo y no se trate de simple palabrería de un partido político que si no cambia, morirá, siendo ya una muestra de ello el quebranto electoral que sufrió en las elecciones del 2016, comicios en los que los electores dieron su espalda al PRI. (www.intersip.org)
