Mi Columna
Estúpida decisión
Por Carlos Robles Nava
De mal en peor va el Instituto Mexicano del Seguro Social, dando por hecho que caerá con mayor fuerza su mediocre y lamentable situación con la autorización por parte de la Dirección General en el país, para el funcionamiento de tiendas de conveniencia en el interior de las instalaciones de las unidades médicas familiares, por lo pronto en Coahuila.
Resulta que en el interior de las unidades uno, dos y 89 de Saltillo, Coahuila, por ahora dizque como un “plan piloto” dentro de poco tiempo estarán funcionando tiendas de conveniencia de la cadena OXXO, tras llegar a un jugoso arreglo con el cada vez más cuestionado Seguro Social, la cadena regiomontana comercializadora internacional denominada FEMENSA, distribuidores de diferentes marcas de refrescos, así como de múltiples productos altos de calorías y varias bebidas endulzantes.
Los derechohabientes del IMSS son los principales y directos testigos de que la limpieza en las instalaciones al menos de cualquiera de las unidades médicas familiares de Saltillo y resto de Coahuila, es su peor enemigo, lo que con la modalidad de súper dentro de sus áreas, nada bueno puede esperarse, pues ya desde años atrás los vecinos de los sectores en donde se instalan los OXXOS, son verdaderos trochiles o muladares convertidos por el acumulamiento de los desperdicios y envolturas de los productos que venden esos negocios.
Los OXXOS que estarán en el interior de los centros de salud citados, no serán la excepción, pues es un hecho que los mexicanos no somos muy afectos a seguir reglas de ningún tipo y menos higiénicas como es la tan propalada de “deposita la basura en su lugar”.
Resulta cuestionable e incongruente que una institución dedicada a la salud y con “fuertes” campañas promotoras recomendando la necesidad de que sus afiliados bajen de peso porque es la principal arma o razón de enfermedades terminales como es la diabetes, cardiovasculares, cánceres, hipertensión y otras, hayan autorizado el funcionamiento en su interior de tiendas de conveniencia cuyas ventas más fuertes y principales son precisamente de los productos que “prohíbe” y “aconseja” no consumir a sus derechohabientes.
La crítica más ligera recibida por el Seguro Social, es que esa estúpida y cuestionada decisión de donde vino y la respuesta es que de arriba o sea de las oficinas centrales de la ciudad de México, ordenándose a la delegación de Coahuila que se cumpla cabalmente la decisión de los “jefes” superiores.
Como van a quedar las recomendaciones y campañas de difusión de la citada Institución respecto a la necesidad de que sus afiliados bajen de peso, recalcando en esas invitaciones a que le bajen a su gordura que México figura entre los líderes mundiales de la obesidad, por lo que hay que “echarle ganas” para dejar atrás la “marranes”.
Donde quedarán los consejos para combatir la obesidad, pues resultarán todo una burla, los promociones para combatir la gordura y que hay instalados en los muros de los centros de consulta familiar, de especialidades y hospitalarias.
Seguirán ¿ prohibiendo y recogiendo o decomisando refrescos, botanas y demás artículos chatarra que los familiares de los hospitalizados “acarrean” recurrentemente a sus familiares o amistades encamados ?.
Porque si el Seguro Social tendrá sus “tienditas” de productos altamente “nutritivos” y “engordantes”, con qué calidad o autoridad moral puede impedir la Institución lo que ellos no lograron respetar. (www.intersip.org)

