Mi Columna
Ojo con los plásticos
Por Carlos Robles Nava
Sobran en México, quienes se engolosinan con el uso de su tarjeta de crédito más conocidas como tarjetas de plástico haciendo su uso sin medir consecuencias inmediatas y peor a mediano o largo plazo, en particular en estos tiempos en que el Banco de México, está elevando el valor diario del dinero que va en la actualidad va desde el 35 y hasta el 80 por ciento en promedio.
Los mismos directores de las diferentes instituciones bancarias, hablan de que si bien es cierto que el alza en los intereses aplicados a los préstamos en general no tenido incremento alguno, es distinto tratándose al “plástico” o sea a las tarjetas de crédito, ya que los intereses que se cobra es de acuerdo al costo del dinero.
Sumando todas las comisiones e intereses, el costo real del crédito en el caso de tarjetas de plástico, lo más bajo que se tiene registrado es un 35 por ciento, aunque hay muchos casos en que se dispara hasta el 80 por ciento, dependiendo de la institución bancaria que expidió la tarjeta crediticia.
Empero, lo peor es lo que aplican por esos préstamos o dinero de plástico dentro sector de ahorro y crédito popular hay negocios que cobran arriba del 100 por ciento.
De acuerdo a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, circulan en todo México un total de 22 millones 933 mil 265 tarjetas de crédito, siendo BBVA Bancomer, la institución bancaria con la mayor cantidad de “plásticos” en circulación con un total de 5 millones 900 mil. Le siguen BANAMEX con 5 millones 100 y ocupando el tercer lugar, BanCoppel, con 3 millones 200 mil.
Por cuanto hace a la cartera vencida en el caso de los financiamientos personales, éste se ha remontado a un 24 por ciento y en los préstamos vía nómina, es del 18 por ciento y el de tarjeras o sea de los plásticos es de un 7 %.
Los empréstitos vía nómina, personales e hipotecarios, los intereses son a tasa fija, es decir, una vez hecho el contrato, no se enfrentará ningún contratiempo, lo que no sucede con los “plásticos” ya que el redito depende de la tasa de interés interbancaria de equilibrio conocida e identificada como TIIE, que es un indicador representativo de las operaciones de crédito entre banco y es calculado por el Banco de México.
Por eso, cuando el Banco de México, sube o baja la tasa del interés, la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio se modifica en la misma proporción como lo hace el banco central o sea el Banco de México.
El idioma bancario y más el crediticio es difícil de entenderse y pocos clientes de la banca privada logran más o menos entender lo que los directores o gerentes bancarios tratan de “explicar”, que a final de cuentas, quien recibe un préstamo pagará con “sangre” el haberse acogido o arrimado a las indiscriminados intereses que se aplican preferentemente en los “plásticos”.
Lo aconsejable es no usar dinero del “plástico” lo que para miles de mexicanos es difícil, empero, en caso de hacerlo hay que pedir información y más información para luego no andar quejumbrarse, pues lo idea es llevar una vida sana, no solo de salud, sino financieramente. (www.intersip.org)

