Noticias Coahuila, Lideres de Opinión, Reportaje SIP

Carlos Robles

Verdad a medias

Mi Columna

Verdad a medias

Por Carlos Robles Nava

opinion

Las recientes movilizaciones para protestar e inconformarse por el aumento en los precios de los combustibles, fue motivo para que distintos grupos cometieran fechorías, rapiñas, robos, etc., a negocios no solo del ramo de combustión, sino hasta en otros que nada tenían que ver con ese renglón.

No faltaron abogados y conocedores de nuestras leyes que ante la actuación de las fuerzas policiacas, exigieron al gobierno del Estado, respetara los derechos humanos de los inconformes, pues “protestar jamás será un delito”.

Esa frase o palabras de que manifestarse en contra de alguna medida para proceder en contra de quien o quienes están violentando los derechos humanos de uno o más ciudadanos, es definitivamente una verdad, pero a medias.

Es cierto que se sostenga que ”protestar jamás será un delito”, aunque la frase esta “mocha” o a medias, pues falta agregarle que mientras que no se afecte a terceras personas, todo estará dentro de la ley.

Empero, generalmente y hay que decirlo aunque haya quienes rebatan el criterio de que los derechos humanos se respetan, mientras no se esté afectando los derechos de uno o varios terceros como sucedió en las diferentes ciudades de Coahuila en que se llevaron cabo el rechazo del llamado “gasolinazo”.

Por no decir que en la totalidad de las movilizaciones que se realizaron para inconformarse por el alza de la gasolina, prácticamente en la mayoría de éstas se afectó a comercios no solo de venta de gasolina, sino tiendas de conveniencia, departamentales, etc., que nada tenían que ver en el tema de las protestas.

Negarlo, sería igual una vil mentira, pues no es gratuita la frase de que “lo que es parejo no es chipotudo”.

La mayoría de los ciudadanos, ahora adultos, en un momento de nuestra juventud y en particular durante nuestra época estudiantil, anduvimos en más de una marcha de protesta y hay que reconocer que es difícil mantener el orden y respeto a los terceros, es decir, negocios y personas que no tienen ninguna relación en el motivo de esa movilización.

En estos días de inconformidad y de protestas públicas, hubo de todo, lo mismo las expresiones pacíficas aunque fueron las menos, como las ruidosas y las que acabaron en saqueos y rapiñas a comercios varios.

Los organizadores en muchas ocasiones pretenden deslindarse señalando que se infiltraron en las fijas de las marchas, personas ajenas a la organización o grupo que se encargo de la protesta, aunque los líderes deben reconocer que encabezar estos movimientos lleva sus consecuencias y entre ellas está el que alguna “oveja” se salga del huacal o corral y por tanto hay que enfrentar las consecuencias en todos los casos.

En fin, las verdades a medias no conducen a ningún buen camino, por eso hay que evitar frases demagogas y que no externen la realidad de las situaciones que se viven. (www.intersip.org)