Mi Columna
Para qué celebrar
Por Carlos Robles Nava

En los últimos diez años, ha ido en camino ascendente la celebración de infinidad de fechas que eternamente no se celebraban, unas porque pasaban desapercibidas y otras porque no existía el motivo.
Por ejemplo, el pasado doce de junio al menos en los medios informativos se hizo saber que en esa fecha fue el “Día Mundial Contra el Trabajo Infantil”, esto conforme a indicación del INEGI.
¿ Por qué en vez de celebrar o recordar esa fecha, no proteger los derechos de las niñas y niños que siguen siendo explotados y violados sus derechos humanos no solo en México, sino en otras muchas naciones del Mundo ?.
En México es alarmante el tema de niños que trabajan si tomamos en cuenta que lo hace un millón 686 mil niñas, niños y adolescentes y sobre todo cuando las actividades de su ocupación ponen en riesgo y afectan su salud y desarrollo.
Miles de menores que trabajan lo hacen en condiciones insalubres, al margen de que se les hace responsables en la manipulación de equipos peligrosos y en cargas pesadas, así como en horarios prolongados y en lugares o áreas inadecuadas.
Las más afectadas por estas injusticias laborales han sido las mujeres en donde predomina más su contratación en quehaceres del hogar.
Por cuanto hace al aspecto salarial, conforme al INEGI el 42.5 por ciento no recibe ingresos por su trabajo; a un 19.1 le pagan dos salarios mínimos y a tres de cada diez se le paga un salario mínimo.
El 38.2 por ciento de quienes reciben un salario, sus jornadas laborales va desde 40 y hasta 48 horas a la semana, a pesar de que la Ley marca que la jornada laboral para menores de 16 años de edad no debe exceder de 35 horas.
Esas son algunas de las muchas violaciones que se cometen en perjuicio de los menores de edad que son ocupados por personas sin escrúpulos sin faltar las violaciones físicas.
Las autoridades laborales mexicanas han sido incapaces de poner un alto a esta denigrante ocupación que se da a los menores de 17 años, en particular niñas y niños menores de los 12 años.
Las denuncias presentadas que, por cierto, cada vez son menos por la nula atención que se da cuando ese injusto trato laboral excede dentro de lo que estipulan las leyes en la mayoría de los casos reposan el sueño en archivos en donde estas injusticias se pierden mientras esos abusos van en camino ascendente.
De todo lo anterior saben las autoridades del Trabajo de las distintas Entidades del país, pero la insuficiencia de personal es el principal obstáculo que se presenta para actuar y proceder contra los explotadores de estas pequeñas víctimas que siguen y seguirán enfrentando estas vejaciones que datan de decenas de años del pasado.
Coahuila, no es la excepción de estos tratos inhumanos que padecen miles de menores de edad y que seguirán sufriendo, pues nuestras autoridades del Trabajo conocen y aceptan la existencia de ellas, pretendiendo tapar “el ojo al macho” con la clásica y trillada frase de “estamos” investigando y pregunto ¿ con qué personal y equipo móvil?. (www.intersip.org)


