A lo largo de mis muy cumplidos 72 años de vida, he conocido que lo que antes era bueno, en estos años es malo y viceversa, es decir, lo que siempre se nos dijo que era malo, ahora es benéfico.
Mi Columna
Por eso estamos gordos
Por Carlos Robles Nava
A lo largo de mis muy cumplidos 72 años de vida, he conocido que lo que antes era bueno, en estos años es malo y viceversa, es decir, lo que siempre se nos dijo que era malo, ahora es benéfico.
Esto viene al caso, porque ahora resulta que los muy reconocidos desayunos escolares, implementados hace más de 70 años por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF, han sido el principal factor y motivo para que haya tanto mexicano con sobrepeso y obesos.
Este programa social en apoyo de los infantes mexicanos, nació en l929 con el nombre de “La Gota de Leche”, partiendo desde esa fecha su transformación, adecuación y cambios en general tanto en su tipo de alimentación, distribución y ramificación, ya que en la actualidad cuenta con 32 programas de desayunos escolares.
Se reconoce que los desayunos escolares fue una buena idea porque garantizó la alimentación diaria a niños y niñas en situación de pobreza y carencia alimentaría, pero también incentivó la obesidad en los infantes de ese entonces, convirtiéndose a través de los años en “gordos” y “cacheteados” que es lo mismo panzones y desfigurados.
Esto es en opinión del licenciado Gustavo Hernández Licona, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, más conocido como el CONEVAL.
Indica el funcionario que los desayunos escolares eran ricos en calorías, gracias a la leche entera con chocolate más la dona que se incluía en los desayunos escolares del pasado, lo que si bien es cierto que fue un desayuno que llenaba el estomago, pero no nutria o sea era una comida solo para “llenar la panza” como dirían en mi pueblo.
Por otra parte, señaló en entrevista de prensa que una de las fallas en los programas sociales de gobiernos anteriores fue la desatención a algunos indicadores del problema alimentario, particularmente en el tema nutricional.
Para el Secretario Ejecutivo del CONEVAL, fallaron los gobiernos del pasado al desatender los indicadores del problema alimentario, sobretodo en el tema nutricional, añadiendo que por ello, los desayunos escolares que se reparten en la actualidad están compuestos de leche saborizada, galletas, palanquetas, mazapanes y cacahuates, lo que si bien es cierto que representa para los gobiernos un costo más alto, es más sano y nutritivo para la salud de los niños.
Igualmente hizo saber que los desayunos escolares del pasado se hicieron con alimentos diferentes a los que ahora están programados porque en ese entonces el problema de la obesidad no era tan drástico, ya que ni siquiera había el concepto de mediciones de obesidad.
En contraparte, son muchos quienes tienen su propia perspectiva del porqué la cada vez más creciente gordura o exceso de grasa de los mexicanos en general, lo que nos ha convertido en ganar la medalla de oro o sea el primer lugar a nivel mundial, de los más obesos.
Entre las opiniones de médicos en nutrición, dietistas y personas con otros títulos canalizados a orientar el buen comer para una salud sana y evitar la formación de cuerpos llenos de bolas, pero de grasa, el problema radica en los cambios radicales que de varias generaciones de años atrás, fue el la inactividad de niños, jóvenes y adultos, la cultura en el consumo de alimentos chatarras, en la bebida de refrescos con alto porcentaje de calorías.
A eso hay que agregar, aunque duela porque es la puritita verdad, la desobligación de no pocas madres, unas porque trabajan y otras por flojera que hicieron a un lado sus responsabilidades con los hijos y marido, pretendiendo justificar parte de su compromiso dándole los tres o cinco pesos a la niña o niño para comprar “comida” que venden en el interior o exterior de los planteles educativos.
Es un hecho que el Director de CONEVAL, Gustavo Hernández Licona, ignora o se hace que hace 70 años y ni siquiera hace 30 años, existían las recomendaciones por parte de los gobiernos federales en turno para recomendar a las familias mexicanas alimentos sanos, es decir, la palabra cultura en ese renglón, ni siquiera existía.
Los avances en la tecnología médica, nos conlleva ahora a que la gordura o sobrepeso son los factores principales de infinidad de enfermedades y que lo más útil y benéfico es cuidar la ingesta, reducirla o eliminarla, de comida con demasiadas calorías, por lo pronto, lo que antes fue bueno, ahora ya no.(www.intersip.org)

