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Carlos Robles

Para bien o para mal

Durante largos 22 años, precisamente a partir de l992 y hasta el 31 de diciembre del 2014, los gobiernos estatales del país, se han encargado de pagar sus respectivas nóminas magisteriales y para ello, las administraciones federales en turno, remitían a cada Entidad el dinero para que fungieran directamente como los “paganinis” o sea los simples pagadores.

Mi Columna

Para bien o para mal

Por: Carlos Robles Nava

Durante largos 22 años, precisamente a partir de l992 y hasta el 31 de diciembre del 2014, los gobiernos estatales del país, se han encargado de pagar sus respectivas nóminas magisteriales y para ello, las administraciones federales en turno, remitían a cada Entidad el dinero para que fungieran directamente como los “paganinis” o sea los simples pagadores.

Como resultado de la reforma educativa, las cosas cambiarán radicalmente y a partir del primero de enero del 2015, la Secretaría Federal de Educación, pagará directamente a los maestros en general y que pertenecen al sistema oficial educativo.

Esto representará que cada quincena el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, será el pagador directo de cada uno de los maestros, así como empleados administrativos, intendentes y personal de apoyo.

Según la Secretaría de Hacienda, a través de su Sub Secretario de Egresos, Fernando Galindo Favela, el nuevo mecanismo de pago materializa uno de los objetivos fundamentales de la reforma educativa y que es el de vigilar la transparencia y la rendición de cuentas sobre el origen y destino de los recursos en materia educativa.

El pago de la nómina magisterial durante el 2015 representará una erogación de 330 mil 325 millones 800 mil pesos que corresponderá a salarios y prestaciones para un total de 950 mil  empleados en el ramo de la educación, en sus distintos niveles no solo laborales, sino desde el punto de vista educativo, administrativo, intendencia, apoyos varios, etc.,  en las escuelas básicas y normales.

De acuerdo a un censo que se hizo en el terreno de los hechos visitándose comunidad por comunidad del país y verificar cotejando con la lista o nómina en cada caso, se encontró con que existían, al menos hasta este año por concluir, 30 mil “comisionados” o sea maestros y administrativos que cobraban en las nóminas magisteriales, pero que trabajaban fuera de ellas, en muchos casos asignados en labores varias en las propias secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y 114 mil pensionados y jubilados.

A partir de enero del 2015 en teoría deben desaparecer los “comisionados” y habrá de hacerse una verificación minuciosa en el caso de jubilados y pensionados para que efectivamente cobren los sobrevivientes y evitar lo hagan familiares de trabajadores de la educación ya fallecidos.

Supuestamente al hacerse la Federación responsable directamente del manejo del dinero para pago de los trabajadores al servicio de la educación, los recursos serán correctamente aplicados y habrán de quedar en el olvido favores y canonjías que por años vinieron concediendo muchos gobiernos estatales.

Toda medida que termine y obstaculice el uso abusivo de los recursos públicos, debe ser bienvenida y en este caso concreto del área de la educación, representa un importante avance para destinar mayores recursos a estudios de las nuevas generaciones de mexicanos.

Empero, por ahora todo queda en otorgarle el beneficio de la duda a las autoridades federales y esperando que en verdad, la reforma educativa y en el caso concreto de cuidar los dineros, sea una realidad, pues el crecimiento demográfico de nuestro país y las exigencias cada vez más altas de los jóvenes de hoy que aspiran a estudios no solo profesionales, sino de post grado, maestrías, etc., demanda la aportación de más recursos y cerrar los viejos vicios de “aviadores o comisionados” y otras muchísimas canonjías que otorgaban los gobiernos estatales, no precisamente a los verdaderos trabajadores de la educación, sino a líderes de sus diversas secciones, cuyas corrupciones se cuenta por cientos y cientos.(www.intersip.org)