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Carlos Robles

Seguimos de incultos

Los gobiernos mexicanos municipales, estatales y federal en los últimos años han realizado diversas campañas para concientizar a la gente en general a tener respeto por los discapacitados, por la igualdad de género y en la no discriminación.

Mi Columna

Seguimos de incultos

Por: Carlos Robles Nava

Los gobiernos mexicanos municipales, estatales y federal en los últimos años han realizado diversas campañas para concientizar a la gente en general a tener respeto por los discapacitados, por la igualdad de género y en la no discriminación.

Los resultados han sido decepcionantes y desalentadores, pese a los fuertes gastos hechos para promover e inducir la cultura para respetar y dar ciertas atenciones y preferencias a quienes por diferentes motivos enfrentan una discapacidad, lo mismo por la igual de género y en general para poner un alto a la discriminación que sigue registrándose en nuestro país.

Inclusive, lo que muchos mexicanos no conocemos o conocíamos, es que el gobierno federal creo una dependencia para formalizar los programas y acciones para meter entre la gente la cultura al respeto a los sectores mencionados.

Se trata del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), el que el pasado 30 de noviembre rindió su informe de los resultados del 2014 sobre la atención personalizada a denuncias y de litigio en defensa de víctimas, arrojando pésimo saldo al no observarse avances que merezcan mención alguna y por el contrario, han quedado estancadas las consideraciones y derechos que  establecidas en leyes creadas en beneficio no solo para los discapacitados, sino para la igualdad de género y la discriminación, flagelos que siguen en la mayor parte de las Entidades de México.

Reiteramos, lamentablemente la rendición de cuentas no es nada buena, ya que predominan entre las principales causas de discriminación en los discapacitados registrándose 171 casos; siguiendo la apariencia física con 124; embarazos con 104; preferencias u orientación sexual con 93 y condición de salud 88, estos son al menos los que se denuncian oficialmente, porque los no reportados ante la oficina de CINAPRED, supera en mucho a las quejas formales que afectados hacen directamente a las oficinas.

Para el fortalecimiento de este Consejo, en marzo del 2014 se hicieron reformas a la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, uniéndose de esa manera a los procedimientos de quejas y reclamaciones.

En el reciente pasado 2014, el CONAPRED recibió un total 1,276 denuncias en materia de discriminación y de ese total, 818 contra particulares y 356 contra servidores públicos.

Los mexicanos seguimos haciendo a un lado las atenciones y preferencias que debemos dar a las personas de la tercera edad, siendo peor en el caso de los discapacitados quienes sufren hasta la desatención de que les cedan un lugar en transporte público de pasajeros, en restaurantes u otras áreas públicas.

Cosa similar sufren las personas de la tercera edad, quienes sufren cada vez más la marginación de los jóvenes en lugares públicos y particularmente en las calles.

En diversas instituciones gubernamentales de los distintos niveles se ha impartido a su personal pláticas orientadoras sobre el trato que debe darse y tener la gente discapacitada y de la tercera edad, registrándose casos que más de avance, son de retroceso, esto conforme al número de denuncias presentadas contra servidores públicos.

CONAPRED da cuenta solamente de las denuncias presentadas directamente en sus oficinas diseminadas por las diferentes Entidades del país, aceptando que son más las quejas que no se presentan, tanto porque se desconoce la existencia de representantes del citado Consejo, como por la inmovilidad que se presenta entre los afectados para trasladarse y personalmente denuncias la discriminación de que fueron objeto.

Irrefutablemente, los mexicanos seguimos de incultos e iletrados. (www.intersip.org)