De los últimos gobernadores que ha tenido Coahuila, nueve de ellos a excepción de dos, concluyeron en funciones con su sexenio, mientras que dos fueron provisionales o interinos, según las circunstancias, sin temor a equivocarme solo uno de ellos ha tenido una gran cercanía y querencia con el periodismo coahuilense.
Mi Columna
Don Oscar fue único
Por Carlos Robles Nava
De los últimos gobernadores que ha tenido Coahuila, nueve de ellos a excepción de dos, concluyeron en funciones con su sexenio, mientras que dos fueron provisionales o interinos, según las circunstancias, sin temor a equivocarme solo uno de ellos ha tenido una gran cercanía y querencia con el periodismo coahuilense.
Los siete que si terminaron sus seis años fueron el general don Raúl Madero, don Braulio Fernández Aguirre, Eulalio Gutiérrez Treviño, Oscar Flores Tapia (le faltaron 11 días para concluir cien por ciento de su mandato, entrando como interino ese tiempo don Francisco J. Madero; José de las Fuentes Rodríguez, Eliseo Mendoza Berrueto, Rogelio Montemayor Seguy, Enrique Martínez y Martínez, Humberto Moreira Valdés (estuvo 5 años y unos cuantos días de lo que hubiese sido su sexto año de mandato, sustituyéndolo once meses y algunos días Jorge Torres López. Humberto se fue de Presidente Nacional del PRI y el actual Rubén Moreira Valdés, que a partir del primero de diciembre de este 2015 estará entrando a su quinto año.
Todos, sin excepción, al menos en mi época, de una u otra forma festejaron a la prensa de Coahuila con un desayuno o comida y fue hasta en el período de José de las Fuentes Rodríguez, en que empezó a premiarse algunos de los mejores trabajos y reconocer trayectorias. A partir de ahí, ya de manera más organizada no han fallado los certámenes ni premiación por años de antigüedad en medios de comunicación social.
Siempre ha sido, al menos desde que tengo hace 58 años en que me inicie como reportero, junio el mes de los periodistas, fecha en que se ofrecen distintos festejos en reconocimiento a su día y aportación a la libre expresión o libertad de prensa.
Mí medio en la actualidad está ya compuesto por chavos y chavas, es decir, el mundo de la comunicación es ahora de jóvenes, somos pocos los viejos metidos al periodismo.
Esta narrativa viene al caso porque mi compañero Carlos Morales, dirigente de una de las tantas organizaciones regionales y estatales de periodistas que con el tiempo se han ido formando, tuvo la gentileza de invitarme al festejo realizado en ocasión del 7 de junio, Día de la Libertad de Expresión o Prensa.
Algunos compañeros hicieron uso de la palabra y todos hicieron preponderante alusión al 7 de junio y probablemente por ser nuevos en el gremio, ninguno recordó al gobernador más proclive o allegado al medio periodístico.
Es un hecho por tratarse en su mayor parte de reporteros de las nuevas generaciones que hay un desconocimiento total, al menos para reconocerlo públicamente, que de los nueve gobernadores completos y sustitutos que en los últimos poci más de 50 años, solo uno de ellos ha tenido una inclinación solidaria y permanente con los periodistas de las diferentes regiones de Coahuila.
Él fue don Oscar Flores Tapia, quien gracias a él se formaron e integraron en Coahuila las primeras agrupaciones formales de periodistas de los tres niveles en que está sectorizada la prensa en general y que es la impresa o sean periódicos y electrónica que comprende radio y televisión.
Por este gobernante, quien por una “chicanada” el mal recordado ex Presidente de México, José López Portillo, le armó su caída en medio de un nubarrón de verdades y mentiras, justo ciento once días de concluir su sexenio. Esta puñalada trapera que recibió don Oscar de quien en el reciente pasado de su caída había sido amigo, junto con Luis Echeverría Alvarez, fue el once de agosto de l981, renuncia que indebida y arbitrariamente se adjudicó el director, por cierto de triste memoria, de uno de los diarios de la ciudad capital Saltillense.
Tanto en la Región Sureste, como en La Laguna, el Centro, Carbonífera, Cinco Manantiales y Norte, don Oscar Flores Tapia, fue el promotor creador de lo que por muchos años se inicio Asociación Revolucionaria de Periodistas de Coahuila, ARPECO.
A través de las ARPECO Regionales, el entonces gobernador, don Oscar, fue creando las colonias de los periodistas, concretándose de manera más fuerte y sólida la de Saltillo, que existen también en Monclova y Piedras Negras, aunque en la actualidad sea solo de nombre, pues esas entonces “Colonias de Periodistas” las habitan todos, menos periodistas y si los hay se cuenta con los dedos de una sola mano.
Oscar Flores Tapia, para las colonias de los periodistas, urbanizó el sector donde se crearía y a través de lo que él dio vida como Instituto Estatal de la Vivienda, en el que estuvo al frente el ingeniero Edmundo Rodríguez, se construyeron casas.
La administración de don Oscar, dio los terrenos a cada periodista de ese entonces dejando a decisión de voluntad propia el construir cada beneficiado o tomar un crédito hipotecario con el I.E.V.
Don Oscar eternamente se calificaba periodista, razón que tuvo justamente, pues él fundó y dio vida a la revista “Provincia” y fue tanta su pasión por el periodismo antiguo que en una de sus propiedades por la carretera Saltillo-Arteaga, compró e instaló uno de los legendarios linotipos que hasta sus últimos momentos lo operó el extraordinario linotipista Jesús Vásquez, conocido por quienes trabajamos en “El Siglo de Torreón”, en la Perla de La Laguna, como “El Jalaleay”, porqué jamás le he preguntado, habiendo pertenecido por años al personal de ese Diario, hasta que vino a radicarse a la capital mundial del sarape, siendo ahora el responsable de la Casa de Juárez, en el mero centro histórico de Saltillo.
Hay historia y mucha de ella ignorada, sin embargo, don Oscar de siempre comentaba en reuniones casuales, su preocupación por qué los reporteros de ese entonces tuvieramos una vida justa y digna.
Ese fue Oscar Flores Tapia, para mí personal opinión, incomprendido y no muy recordado por el medio al que he pertenecido hasta ahora 58 de mis 74 años de edad y traicionado por algunos que siempre se dijeron sus amigos.
Honor a quien honor merece, que en paz descanse, don Oscar Flores Tapia, quien siempre soñó después de ser gobernador, ser Alcalde de Parras de la Fuente.(www.intersip.org)


