Una vez más en la práctica quedó demostrado que no porque haya políticos que lleguen al poder con harto dinero de negocios hechos cuando fueron empresarios o inversionistas particulares, es aval, voto de confianza o de honradez, cuando ocupan un cargo en donde disponen de dinero público sea de alcaldes, gobernadores o en otros niveles y áreas oficiales.
Con razón no llegó
Por Carlos Robles Nava
Una vez más en la práctica quedó demostrado que no porque haya políticos que lleguen al poder con harto dinero de negocios hechos cuando fueron empresarios o inversionistas particulares, es aval, voto de confianza o de honradez, cuando ocupan un cargo en donde disponen de dinero público sea de alcaldes, gobernadores o en otros niveles y áreas oficiales.
Al menos eso está por verse en el caso concreto de quien fue alcalde de Ramos Arizpe, Coahuila, en la administración anterior a la actual y que se trata de Ramón Oceguera Rodríguez, en contra de quien la Auditoria Superior del Estado, interpuso una denuncia penal en la Procuraduría de Justicia de Coahuila.
Al menos, lo anterior, ante las fuertes versiones casi verídicas propaladas por fuentes informativas de credibilidad, que aseguran que Oceguera Rodríguez, compró terrenos con dinero de las arcas municipales durante su administración y lo peor, los predios adquiridos con recursos públicos forman parte ahora de los negocios particulares del ex Presidente Municipal.
Entre la variedad de “travesuras” que se endilga a Oceguera Rodríguez, figura el haber dicho al concluir los cuatro años de Alcalde que dejó una deuda de 78 millones de pesos, pero la verdad salió cuando llegó a la silla municipal el actual mandamás de Ramos Arizpe, Ricardo Aguirre Gutiérrez, que tras una revisión contable se encontró la sorpresa de que el endeudamiento real se elevó a 125 millones de pesos, dejando no en ceros, sino totalmente limpias las arcas municipales, con el señalamiento de que no dejó más vacíos y secos los fondos de la Tesorería Municipal, porque le falto tiempo en el poder municipal.
Se dice también que siendo Edil, Ramón Oceguera, malbarató un terreno municipal a la tercera parte de su valor real a una amistad muy cercana y, en fin, le cuelgan otros muchos “santos y pecados” que la realidad no lo dejan bien parado, aunque nunca lo estuvo por más que a propios y extraños anduvo “hociconeando” o hablando de más pregonando a propios y extraños que antes de llegar a la Alcaldía, regaló varias residencias a gente de muy poder político, llenándosele la boca con esa indiscreción que solo mostraba con ello su poca valía de hombre, pues total ya lo hizo, pero no lo diga y menos a todo “cuello” o a grito abierto.
No es falso que Ramón antes de hacerse cargo cuatro años de la administración local de la tierra que dio nacimiento a Agustín Ramos Arizpe, Padre del Federalismo, contaba con varias prósperas empresas, las que según “Juan pueblo”, ya en el poder se fueron más para arriba. Es también cierto que cuenta hasta con avión propio para hacer constantes viajes de Coahuila a Texas, particularmente a San Antonio, en donde dicen los bien informados que tiene una “señora” casona.
Empero, lamentablemente la doble personalidad o doble rostro que nos muestran algunas personas, tardan tiempo en salir, pero a final de cuentas salen como es el caso que nos ocupa, pues nada dignificante ni orgulloso es que acusen a alguien ante las autoridades judiciales, por ahora dizque por supuestos delitos de apoderarse de recursos no propios, pero que afirman es toda una verdad aquellos que han corrido estas malas versiones para los ramosarizpenses que fueron no solo saqueados, sino robados y abusados por las autoridades del pasado.
Lo que pasa es que existen en Coahuila grandes personales encumbrados con dinero en demasía, pero al hacerse cargo de un municipio o puesto gubernamental mayor, les crecen las uñas y rascan por todos lados, cegándose por la avaricia y codicia que al final del camino los embarga su voraz rapiña tanto que cometen tropiezos y errores que los convierte en simple delincuentes, sí con dinero, pero no dejan de ser rateros y rebajados a ciudadanos de quinta posición ante la opinión pública.
Ramón Oceguera Rodríguez, presumió en su entorno que en cuanto concluyera su gobierno municipal, ocuparía importante cargo en el gabinete de primer orden del gobierno estatal y ahora, como dicen, “conra…zón no llegaste Ramón, pues ya estaban revisando los trapitos sucios que habías dejado después de cuatro años de llevar la batuta de Ramos Arizpe”. (www.intersi.org) r


