Mi Columna
Con sabor a Jiribilla
Por Carlos Robles Nava
Sobran aquellos que anteponen a nuevas medidas, disposiciones a modalidades en cualquier actividad, sus propios criterios y argumentos de que se está actuando con doble intención o que ocultan algo, particularmente cosas malas y esto es justo lo que muchos mexicanos están viendo, con razón o no, pero considerando que el anuncio oficial hecho por el gobierno federal sobre la anunciada liberación en los precios de las gasolinas que se venden en México, se recibió con sabor a jiribilla, es decir, se pronostica que lleva doble o más negras intenciones.
A raíz de la entrega el martes ocho de esta semana del presupuesto “cero” 2016 del gobierno de Enrique Peña Nieto, entre las múltiples declaraciones sobre los renglones principales del gasto que manejará el año entrante la Federación, destacó la liberación no solo en los precios de las gasolinas, sino la entrada de marcas extranjeras, particularmente norteamericanas de combustibles en general y que el precio de éstos quedará al arbitrio de los “gasolineros”.
Por lo pronto, es un hecho de acuerdo al paquete “cero” en mención es que este 2015 será el último año en que la Federación meterá las manos en los precios de las gasolineras, ya que a partir del 2016 aunque Petróleos Mexicanos continuará manteniendo su monopolio integrado por sus 11 mil estaciones de gasolinas que tiene en todo el país, los precios comenzarán a fluctuar entre la demanda y oferta, es decir, se dará el primer paso para que sean los concesionarios quienes empiecen a manejar sus precios que según afirman analistas en la materia no variará entre 4 y 5 centavos por litro a la baja aunque también puede ser hacia arriba.
El alza del dólar y ante la compra cada vez mayor por PEMEX en la compra de gasolinas estadunidenses, puso ya entre la espada y la pared a la ex paraestatal empresa petrolera y ha optado por liberarse de alrededor del 60 a 65 por ciento de las gasolineras de las once mil que tiene, para quedarse al menos a partir del 2016 con cuatro mil estaciones de combustible.
De acuerdo al proyecto lo previsto por el gobierno de Peña Nieto, a partir del 2016, en las gasolineras hasta ahora de PEMEX o concesionadas empezarán a publicitarse las nuevas marcas de combustible que entrarán definitiva e integralmente en el 2017, ya sin intervención alguna de la ex paraestatal y dejando al mercado libre y arbitrio a cada uno de los concesionarios o estaciones de gasolina.
La jiribilla de que se habla es que existen entre otras situaciones, el desligarse la Federación de la compra en los Estados Unidos de gasolinas ante la insuficiencia productiva de carburantes que los está pagando a un dólar sobrevaluado y que durante año ha alcanzado en promedio desde 16.50 hasta 17 pesos por cada peso americano que paga y dejando a libre mercado para que le hagan frente los concesionarios y, en especial, los grandes corporativos nacionales que amasan una muy buena parte de las franquicias.
La otra intención es que el consumidor sea quien decida dónde comprar la gasolina que es un hecho que habrá de varias por las altas que ha tomado el dólar americano y cualquier encarecimiento nada tenga que ver el gobierno en turno.
La realidad de muchas de las sospechas, dudas e interrogantes que tienen los consumidores mexicanos serán esclarecidas hasta el 2017 y 2018 en que nada tendrá que ver PEMEX en la compra y venta de las gasolinas, pues a partir de esos años todo quedará a la oferta y demanda, quedando desprotegidos aquellos que cuenten con pocas franquicias, pues serán “consumidos” por los consorcios empresariales trasnacionales y los nacionales que serán los únicos con poder adquisitivo para hacer compras masivas de combustibles y consecuentemente serán éstos los que se quedarán con la mayor parte del mercado de consumidores.
¿ Será buena o mala la entrada de nuevas y extranjeras marcas de gasolinas ?. Solo el tiempo nos dará la razón. (www.intersip.org)
