Mi Columna
Su salvación, la creatividad
Por Carlos Robles Nava
Eternamente, los municipios no solo de Coahuila, sino los más de 2,500 y fracción en que está compuesta la República Mexicana, enfrentan similar situación que la mayoría de estas tierras de don Francisco I. Madero y Agustín Ramos Arizpe.
Me refiero concretamente y sin excepción que los 38 que tiene esta Entidad, de siempre han estado a expensas de las migajas que les envían los gobiernos federales en turno, porque muchas de esas comunidades son productivas y rinden bastantes recursos al gobierno central, que por tradición y dizque porque así es el Federalismo, lo que no estoy de acuerdo en lo personal, reintegran o devuelven no más de 25 a 30 centavos por cada peso recaudado por la productividad de cada comunidad.
Esas migajas son lo que se ha dado por llamar “participaciones federales”, es decir, yo “papá gobierno” te convido o comparto parte de las grandes cantidades de dinero que recojo de tus actividades productivas y, además de la mayor parte del pastel (impuestos) con que me quedo, te daré programas etiquetados, es decir, volvemos a “papá gobierno”, te dirá en que renglón estas obligado a invertirlos.
En la actualidad, de los 38 municipios, solo Torreón y Piedras Negras, de acuerdo a declaración oficial, tienen resuelto el fondo de pensiones de sus trabajadores que eternamente fueron relegados de los beneficios de la seguridad social como es su retiro, atención médica, aguinaldo de fin de año, etc.
El resto que son algo así como 36, es decir, casi el 90 por ciento, no tienen ni para caerse muertos, expresión dicha cuando la dura situación ya llegó a los aparejos, siendo tan grave su situación de escasez económica que a los jubilados se les mantiene en la misma nómina que quincenalmente firman durante los 30 o un poco más de años trabajados.
Es decir, esos municipios ante la falta de creatividad y actuación desde años memorables fueron inflando año por año las nóminas y han llegado al “tope”, es decir, por más que le escarban a las participaciones federales, no encuentran salida al mal camino tomado por sus antecesores.
Los municipios que enfrentan mayor problema por esa situación al menos los principales son Monclova, Zaragoza, San Pedro de las Colonias y Ciudad Acuña, que se encuentran entre la espada y la pared, pues si en los próximos 5 años no encuentran salida a su colapsada economía agravada por la obligación de crear los fondos de pensiones, derecho constitucional que tiene todo trabajador y no por ser empleado o servidor público está exento de ese beneficio de seguridad social tanto para ellos como para sus propias familias.
El Auditor Superior del Estado, Armando Plata, sobre esta problemática ha dicho en la mayoría de los municipios y en los últimos 10 años sus nóminas han crecido un 45 por ciento, demostrando ello una tremenda desproporción entre el ingreso directo y el gasto, renglón que se estima que por cada peso que ingresa por impuesto predial, se gastan 70 centavos en nómina, situación ya insostenible dejando al desamparado o su suerte si es que no actúan no solo a tiempo, sino más responsablemente.
Es un hecho que la mayoría de quienes llegan a una Alcaldía, piensan para ellos mismos, dejando a la suerte y a las “buenas de Dios”, esperando todo de papá, pero ahora del gobierno del Estado, cuyo titular, Rubén Moreira Valdés, ha tratado el caso hasta el cansancio para ser repetitivo que cada municipio debe ser responsable de su futuro y suerte de los años venideros.
La única salida que a esta gran problemática sugieren los conocedores en la materia, es que los actuales y futuros Presidentes Municipales de Coahuila, están obligados a ser más creativos para convertirse en verdaderos generadores de impuestos para no estar a expensas del famoso y ya cansado y trillado predial, ni tampoco a que el gobierno federal les extienda la mano para recibir limosnas.
No hay de otra: Aplicar los derechos e impuestos que vienen en sus presupuestos municipales mejorados por los propios Legisladores locales al abrirles los ojos para que cobren hasta por respirar, pero lo hagan y no cierren los ojos a una realidad. (www.intersip.org)
