Mi Columna
¿ El 2 de Octubre ?
Por Carlos Robles Nava
Sin temor a equivocarme, por los años transcurridos y la edad de aquellos entonces jóvenes estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional, debe ser actualmente reducido el número de participantes y testigos vivientes de estos sangrientos hechos que marcaron para siempre una fecha trágica para la generación de l968.
E igualmente sin temor a equivocarme, muchos por no decir la mayoría de los jóvenes que ahora toman como pretexto el 2 de octubre de cada año, dizque para salir a la calle a manifestarse contra el gobierno de aquel entonces y del actual, según sea el sexenio y año, pero que adultos y principalmente personas de edad muy adulta les han platicado destellos de esa matanza, ni siquiera conocen lo más mínimo de la historia, pero salen a “protesta” y apoyar algo que no solo no vivieron, sino que tampoco se dan tiempo de leer para regularmente “empaparse” cómo inicio, porqué encendió los ánimos de los entonces jóvenes de aquellos ayeres, pero salen a inconformarse o sencillamente hacer mitote y exhibirse, además de aprovechar la situación para al menos algunos, saquear y cometer actos vandálicos a cuanto se les ponga frente a ellos.
Por ejemplo, en la ciudad de México, un grupo de supuestos alumnos de la Universidad Autónoma Metropolitana con sus rostros cubiertos para no ser identificados, desde el miércoles de esta semana, metieron cadenas y candados a las puertas principales de ese centro de estudios superiores, dizque de protesta por el 2 de octubre de l968, anunciando además que saldrían a las calles del D.F.
En otras ciudades del país, igual se anunciaron “marchas” en solidaridad y protesta por los caídos de1968.
¿ Sabrán y conocerán aunque sea poco estos chavos estudiantes de la presente generación lo que ocurrió la tarde del miércoles 2 de octubre de l968 en la plaza de las Tres Culturas”, en la ciudad universitaria.
Esto me recuerda los años 80´s de dos buenos amigos, por cierto, ambos defeños o chilangos, que por razones de trabajo sentaron sus reales en Saltillo, Coah., las fuertes discusiones en que se enfrentaban entre “chela” y “chela”, cuando tocaban tópicos del mencionado l968.
En una de esas noches de “competencia” de quien sabía o había participado más sobre el inicio y terminación de estos criminales hechos, uno de los defeños retó al otro que mostrara o dijera si había andado en la “refolufia”, es decir, en las marchas callejeras o en la concentración masiva de Tlatelolco y uno de ellos, en efecto, dio santo y seña e inclusive número de camiones de la UNAM y el Politécnico que llevaron a los chavales a la plaza de las “Tres Culturas”, mientras que el segundo de mis amigos al ser requerido que le dijera si anduvo personalmente en esos hechos, enmudeció y lo único que alcanzó a decir: “Yo no estuve ahí, pero mi papá que era reportero, sí estuvo y él me platico”.
Y, como era de esperarse, la burla no esperó para uno de los defeños y, santo remedio, jamás ni en ningún otro año en que se recordaba el 68´s, participo en la conversación sobre ese tema y cuantas veces se podía, le recordábamos “yo no estuve, pero mi papá, si”.
En fin, así como algunos reconocen que la matanza de estudiantes del 68 fue inútil e innecesaria, igual sucede cuando los jóvenes de ahora preguntan qué México tendríamos, si las metralletas del ejército no hubieran disuelto la mega manifestación en la que no faltan, verdad o mentiras, las versiones de que estaban involucrados estudiantes venidos de Francia, ex profeso para hacer ruido, al menos es lo que dice, igual se asegura que la mayoría de los líderes del 68´s terminaron aplacados o asilenciados con importantes puestos públicos en el gobierno federal de Luis Echeverría Álvarez, sucesor de Gustavo Díaz Ordaz, Presidente en turno en la matanza de 1968. (www.intersip.org)
