Mi Columna
Fer se quedó corto
Por Carlos Robles Nava
De acuerdo a las cuentas hechas por la Dirección de Desarrollo Urbano de Saltillo, existen y están en pleno funcionamiento en esta capital coahuilense, 16 mil comercios de todo tipo y clase de servicios que supuestamente hay desde mini comercios, misceláneas, súper mercados, tiendas departamentales, gasolineras, industrias, salas de belleza, peluquería, tiendas de abarrotes, es decir, desde el comercio que vende un clavo hasta el que comercializa con joyas de alto valor, vehículos, etc.
De los 16 mil comercios, dizque existentes, 8,500 funcionan sin licencia ni aprobación oficial para su operación por parte de esa oficina pública.
Los datos fueron dados a conocer por el Director Municipal de Desarrollo Urbano, Fernando Pérez Charles, mientras contrariamente y en opinión de conocedores en materia de comercio, aseveran que Fer se quedó corto, además de que al señalar que los 8,500 que si trabajan con todas las de la ley y normativas que establecen las Direcciones locales de Ecología, Servicios Primarios y Protección Civil, dudando de que así sea.
Múltiples de esos 8 mil 500 comercios que Fernando Pérez Charles, presume y alardea están en regla, es todo lo contrario, pues está comprobado que su funcionamiento es de manera ilegal.
Entre los requisitos no cumplidos, figura la falta de área de estacionamiento para su clientela, medidas preventivas para en caso de una contingencia para proteger a los civiles, falta de señalamientos para evacuación, botiquín para primeros auxilios, rampas de acceso a los discapacitados, falta de personal capacitado en negocios con instalaciones eléctricas que garanticen seguridad no solo a quienes laboran en esos lugares, sino a sus propios clientes, sanitarios para el público y otras múltiples obligaciones que marcan los reglamentos y leyes y que con el pasar del tiempo dejan de exigirlos y se convierte en algo “no obligatorio”, como áreas correctas para el estacionamiento en batería de los vehículos de los clientes dejando espacio a los peatones.
Uno de los problemas fundamentales de esta irregular situación es que gran parte de los negocios con o sin la totalidad de las constancias de las obligaciones que les marca la ley para su apertura oficial y legal, es que su ubicación es en el interior de colonias de diferentes tipos, predominando ello en las de clase media alta hacia abajo, careciendo del primer requisito y más importante que es el uso de suelo por estar ocupando un área específicamente habitacional, al igual que estacionamiento para sus clientes.
Y, aunque corresponde a otras instancias, pero de acuerdo a los convenios de coordinación suscritos, muchos de esos negocios requieren contar con licencia sanitaria, lo que no es así.
Sobran los funcionarios de los diferentes niveles que con declaraciones periodísticas quieren justificar su trabajo y tal es el caso de Fernando, el jefe de la Dirección de Desarrollo Urbano, en donde recaen muchas, diría, demasiadas supervisiones que están obligados hacer y que es imposible que con el escaso personal con que cuenta, puedan cumplir con esas obligaciones.
.
Es un hecho que los subordinados de Fernando Pérez Charles, le estén jugando el dedo en la boca como sucede en muchos de los casos en dependencias gubernamentales en donde no se dispone del parque vehicular y personal humano para cumplir con obligaciones, pretendiendo hacerlo todo en escritorio, por la falta de recursos de todo tipo.
A las declaraciones de Fernando Pérez Chaires, le llaman “madruguete demagógico”, pues olvidó que no hace más de dos meses el Alcalde, Isidro López Villarreal, personalmente en el edificio de la Cámara de Comercio de Saltillo, echó andar el programa de regularización de los negocios, por lo que es imposible que en tan solo 60 días se conozca cuántos incumplen y los que están al corriente. Fer, debe saber que no por mucho madrugar, amanece más temprano. (www.intersip.org)
