Mi Columna
Debemos entrarle todos
Por Carlos Robles Nava

Nuestra cercanía con los Estados Unidos, por años nos ha hecho un país estratégico en el trasiego de todo tipo de drogas para hacer llegar a los vecinos del Norte inimaginables cantidades de estupefacientes con el agravante de que las generaciones actuales tienen ya una alta adicción por la facilidad como consiguen la mariguana.
Lo peor y lamentable es que por cada siete hombres hay 6 mujeres adictas a las drogas o alcohol, existiendo en México más de 2 millones 387 mil menores de edad que urgen algún tipo de rehabilitación.
Al menos hasta fines de los años 80´s, nacionalmente y entre la juventud el consumo de bebidas alcohólicas estaba arriba de la marihuana por lo que hace a las adicciones en la generación de esos años.
Esta preocupante problemática la dio a conocer Manuel Mondragón y Kalb, Presidente de la Comisión Nacional Contra las Adicciones, CONADIC, subrayando que en materia de drogas al menos hasta hace 30 años fuimos meramente una nación de paso a otros países, atribuyéndose esa alza al costo barato que hay en la mariguana y a la facilidad para comprarla..
Sentenció el funcionario que el combate contra el consumo y comercialización de las drogas no es una tarea exclusiva de una sola institución oficial o civil, sino de todos los sectores de mexicanos que deben colaborar en las campañas para frenar el descontrolado ascenso en el consumo de la mariguana y otras drogas.
Dijo que hay diferentes formas de aportar un “granito de arena” en este creciente problema, porque esto tiene que ser en el seno de los hogares, en las escuelas, en los clubes sociales y en todos los rincones de la República, sin desconocer que la pauta o batuta tendrán que llevarla los gobiernos federal, estatales y municipales
Manuel y Kalb, dijo que el gobierno central realiza distintas tareas y campañas a través de la Secretaría de Salud y estar en todas las entidades de México, pero si “nos sumamos y entramos todos, los resultados serán más favorables para las generaciones actuales y futuras.
Los gobiernos de los tres niveles, a saber, han cumplido en mucho su aportación para tener una niñez y juventud limpia y sana, libre de todo tipo de drogas, pero falta mucho por hacer y sumarse más mexicanos.
Los males causados por la drogadicción están latentes en México, siendo lo más revelador que en los últimos 30 años los jóvenes de ese entonces y las actuales emprendieron camino ascendente, primero con mariguana, después con cocaína, cristal y otras variedades más, al grado de que la existencia de una extraordinaria variedad permite a los jóvenes de ahora “entrarle” a los estupefacientes más “duros y graves”, sin medir consecuencias.
En todas las regiones del país se han realizado campañas enfocadas a la juventud para difundir los efectos malignos que causan los estupefacientes, así como los serios problemas colaterales.
Cada mamá y papá debemos sumarse a este reto si es que deseamos un México más sano y digno, libre de adicciones que nada bueno acarrean. (www.intersip.org)



