Mi Columna
¿ Quién capturó al Chapo ?
Por Carlos Robles Nava
Mucho se ha escrito y dicho sobre la captura de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, olvidándose que en los hechos participó un buen número de héroes desconocidos, entre ellos militares de la Marina, agentes del servicio de inteligencia un grupo élite de la milicia, aunque la verdadera reaprehensión del líder del cártel de Sinaloa fue hecha por dos policías federales de caminos que aunque se escuche como inaudito e increíble, no aceptaron el soborno multimillonario que les ofreció el delincuente de marras.
Fue trabajo de varios meses como aprendizajes fundamentales después de otras fugas hechas por el traficante de drogas más importante en la historia de México, así como la agudeza de quienes instrumentaron el plan de la búsqueda para su recaptura y finalmente, repetimos, dos federales de caminos que resguardaban el camino rumbo al pueblo más cercano de Los Mochis hacia donde se dirigía “El Chapo” junto con Iván Castélum, alias “El Cholo”, responsable de cuidarlo y protegerlo.
Medios de comunicación de toda índole han dado santo y seña de como todo inicio con un enfrentamiento entre más de una docena de “guaruras” de protección de “El Chapo” en el que hubo un marino herido de bala y entre cinco a seis malandros acribillados por los miliares.
Se ha dicho hasta el hartazgo que la fuga fue por el sistema del drenaje pluvial de Los Mochis, Sinaloa, pero son pocos los impresos y electrónicos que han resaltado la segunda etapa de la fuga, es decir, una vez que los dos maleantes recorrieron 800 metros bajo los túneles del sistema pluvial y mientras los marinos abrían infinidad de tapas del alcantarillado, los dos delincuentes tras salir a la altura de un punto conocido como Dren Juárez, robaron un coche pequeño color blanco que se encontraba cerca y lo abandonaron pocas cuadras después para con amenazas con arma de fuego despojar a un habitante de Los Mochis, el segundo vehículo para continuar con su fuga.
En ese segundo auto color rojo, “El Chapo” y “El Cholo”, tomaron rumbo fuera de Los Mochis, pero más adelante se toparon con un retén de la policía federal de caminos y no tuvieron otra opción más que detenerse.
La actitud nerviosa de los dos prófugos fue evidente y, al menos las declaraciones de los dos policías federales que los pararon, lo primero que escucharon de Joaquín Guzmán, fue el ofrecimiento de una millonaria cantidad de dinero y negocios para “que ya no trabajen por el resto de su vida”, a cambio de dejarlo “continuar su viaje”.
Los agentes federales rechazaron la “oportunidad de su vida” y los encañonaron para obligarlos de inmediato a bajar del vehículo robado para trasladar a los dos prófugos a un motel cercano de nombre “Doux”, pidiendo de inmediato refuerzos a sus superiores por temor a una posibilidad de que gente del criminal sinaloense pretendieran rescatarlo.
Se desconocen los nombres de estos héroes desconocidos, pero así sucedieron los hechos y honor a quien honor merecen, aunque se ignoren sus nombres. (www.intersip.org)

