Mi Columna
Secreto a voces
Por Carlos Robles Nava
Entre los empleados de la Secretaría de Salud en Coahuila, no sorprendió el hecho de que abogados de médicos que laboraron en esa institución presentaron una denuncia penal respecto a que vivales y sinvergüenzas robaron la identidad y otra información, para cobrar el sueldo de los doctores que ya no prestaban sus servicios en Salud, habiendo casos en que esa ilícita extracción de dinero se estuvo haciendo en algunos casos durante un año, pero los hay de hasta dos años.
Esto, porque desde muchos meses atrás, era un secreto a voces el que algunos funcionarios de mediana jerarquía, al igual que ciertos empleados de “confianza”, estuvieron aprovechando abusivamente la estructura o estrategia para cometer este saqueo de recursos.
Sin embargo, pese a que a gritos se difundía cada vez más y más esta ilícita actividad, los máximos jerarcas de la Secretaría de Salud, se mantenían “tranquilos y serenos”.
El desfalco, si pudiera llamarse así a esta actividad ilícita asciende a varias decenas de miles de pesos, pues tan solo en algunos casos lo sustraído subrepticiamente asciende hasta a 200 mil pesos.
Los malandros que lógico y casi se da como un hecho que son del interior de la casa, es decir, mismos trabajadores de distintos niveles de la Secretaría de Salud en el Estado, retiraban con mucha periodicidad distintas cantidades de sus “clientes” que fueron médicos y personal especializado que desde tiempo atrás dejaron de prestar sus servicios a esa oficina gubernamental.
En este saqueo, al menos, repetimos es un secreto a voces, se considera como un hecho que están involucrados personal de las áreas contables y encargados de manejar las cuentas de los recursos de Salud.
De eso, no hay dudas, pues cómo los ratas que cometían el retiro indebido de los dineros, contaban con los nip´s para sacar el dinero de los cajeros automáticos, además de cómo sabían la identidad de quienes habían renunciado por voluntad y otros datos confidenciales que es difícil pueda tenerlos cualquier persona o bien conseguirlos alguien que no tenga contacto con quienes hacen la administración de los dineros y sobretodo, que manejan las nóminas y asignación de recursos al personal de esa dependencia.
La mayoría de estos latrocinios se cometieron entre el 2013 y 2015, siendo por casualidad por parte de los médicos que supuestamente estaban recibiendo estos dineros por sueldo cuando que ya habían dejado de trabajarle a la Secretaría de Salud.
De otra manera, esta sinvergüenzada sería su camino por meses y es posible hasta por largos años, preguntándose “Juan Pueblo” qué hacen los auditores o supervisores responsables de darle seguimiento al destino del presupuesto de cada una de las dependencias estatales.
Lo doloroso de todo esto, es que nos estamos acostumbrando en México al saqueo de recursos públicos y los encargados de vigilar y estar pendientes del destino de esto, así como la transparencia como deben manejarse, son los últimos en darse cuenta. ¿Coincidencia, descuido, ineptitud o complicidad?. (www.intersip.org)

