Mi Columna
Ayer nacos y hoy ricos
Por Carlos Robles Nava
De ninguna manera me sorprenden, pero si me hago muchas preguntas sobre los cambios radicales para algunas personas, por cierto no muchas, da la vida actual, pues de la pobreza o limitaciones que vivieron por largos tiempos, en corto tiempo se convirtieron en nuevos ricos, aunque sin respeto y siempre con la crítica encima de quienes conocieron su pasado.
Igualmente, el reverso de la camisa, familias potentadas que por años conservaron un estatus y se dieron magnífica vida por los recursos que llegaron acumular sus abuelos o padres, de manera honesta y siempre trabajando arduamente en la actualidad se encuentran en circunstancias no muy bonancibles.
En la Comarca Lagunera hay muchos de esos de familias que tuvieron poder económico y ahora sufren los embates al despreciarse su situación financiera.
Y me hago muchas preguntas, interrogaciones que para mí no tienen una respuesta definitiva ni clara, aunque luego con esos del que les llamo del “tubo” me respondo a mí mismo, es probable que se vinieron abajo los negocios que les dio un buen vivir.
La semana pasada, en un diario de Saltillo, se dio la noticia de un terreno ocupado por añales por una de las estaciones de radio más antiguas e identificada por su intenso auditorio, ubicado por Boulevard Venustiano Carranza y calle Canadá, contiguo a un hotel, se vendió en 24 millones de pesos o más. Se trata de 24 mil y pico de metros cuadrados.
Según la publicación, resulta ser el dueño Vicente Cháirez, una persona joven, hijo del profesor Antonio Cháirez Castilla, uno de los pocos coahuilenses líderes del magisterio disidente o contrario a Elba Esther Gordillo Morales. El grupo no lo formaban más de cinco a seis profesores de Saltillo y sus reuniones se hacían en el restaurante Arcasa y que me invitaban por la Agencia SIP a asistir a sus reuniones.
Antonio Cháirez Castilla, perdió la vida al volcar su pequeño “Vocho” de regreso de México y rumbo a la ciudad de Saltillo.
Siendo niño, Vicente el mayor de los dos hijos, una mujer y un hombre, el profesor Humberto Moreira Valdés, se hijo cargo de Vicente, característica que dignifica al profe Humberto y por el resto de su vida, Vicente se convirtió en el más protegido de la gente de Beto, como llaman sus cuates al ex gobernador, ex alcalde y ex Presidente Nacional del PRI.
Vicente, después de la caída de Humberto, políticamente, se refugió en un pueblo del Estado de Jalisco, al menos es lo se llegó a saber, hasta ahora que resultó ser propietario del costoso terreno de la difusora donde trabajo el conocido “Compadre” Medina.
Otro caso similar a nuevos ricos en Coahuila, después de hacer de la nada, hablando políticamente, es un ingeniero originario de Matamoros, Coahuila, conocido como “El Mono” que de la nada resulto en los últimos cinco años, todo un potentado con riqueza que no se la acabaría por el resto de su vida.
Al menos es lo que se dice, aunque el famoso “Mono” está detenido en los Estados Unidos e investigado por conexiones ilegales en la compra de un sinfín de propiedades, pues no da explicación de esa riqueza que sobran los que dicen que es presta nombre de un ex gobernador coahuilense.
Sabra Dios, pero así las cosas en nuestro Coahuila y México querido, en donde dicen los extranjeros, es el país donde todo se puede hacer y no pasa nada. En realidad, no pasa nada. (www.intersip.org)



