Mi Columna
Pues, sí fue posible
Por Carlos Robles Nava
El jueves por la mañana, se hizo el desalojo de una locataria del mercado Juárez de Saltillo, que tiene pendiente la friolera cantidad de nueve años sin pagar renta, es decir, desde el 2006 hasta diciembre del 2015.
No es la única ni el único locatario que por años y años han estado en posesión de un espacio público negándose a cubrir el alquiler, argumentando múltiples pretextos y razonamientos inválidos, uno de ellos, dizque las ventas están por los suelos, pero ¡ nueve años tan fregado el comercio !, es poco creíble.
La advertencia del Ayuntamiento de Saltillo, para actuar contra los eternos morosos y posesionados del mercado Juárez de la ciudad capital coahuilense, se hizo desde los últimos meses del 2015, alargándose por gestiones en las sesiones de Cabildo, por los regidores priistas.
Hace dos semanas, se confirmó el hecho de que irían por las malas pagas, que por cierto no es cosa nueva, porque éstos han recibido desde años anteriores y administraciones municipales del pasado y la actual, plazos y facilidades para actualizarse e inclusive se les condonaron algunos años, se quitaron recargos e intereses por pago atrasado y hasta se firmaron convenios para “oficializar y formalizar” el compromiso de pagar.
Pese a que varios mercaderes de ese lugar no pagan desde años atrás, jamás se les han suspendidos servicios de limpieza, vigilancia, agua, luz, etc.
Cuando se dio la noticia de que “ahora sí” procederán contra los locatarios deudores, el primer incrédulo de esa acción fue este columnista que inclusive escribió sus dudas de que se cumpliera, pues no era la primera ocasión que se les advertía de esa acción.
Pues, vaya que si fue posible, lo imposible, convirtiendo al actual Ayuntamiento saltillense, en la primera autoridad, al menos a saber, en Coahuila que se faja los pantalones y hacer valer su derecho como todo rentero a quien no le cumplen.
No festino el hecho y si reconozco la acción es porque es improcedente y deshonesto no cumplir con obligaciones y compromisos contraídos y más cuando se usurpa algo que no es de propiedad de quien lo posee, aún con cualquier argumento que se esgrima.
Particularmente en este caso en que no se trata de adeudos de tres o cuatro meses, sino es por años e insisto, de los poco más de 150 locatarios del “Juárez”, no menos del 30 por ciento han disfrutado por años la apatía e indiferencia de autoridades anteriores para posesionarse de un bien público.
Hay, lo repito, comerciantes actualmente abuelos retirados que improcedentemente heredaron al hijo y luego éste, a su hijo o sea nieto de su padre, mientras que otros han “vendido los derechos”, lo que tampoco es correcto, pues el verdadero dueño es el municipio o sea todos los saltillenses que pagan impuestos.
Ojalá y esto que fue posible, contra lo imposible que aseguraba su servidor, sirva para que “paren oreja“ quienes tengan históricos adeudos. (www.intersip.org)
