Mi Columna
550 ¿de cuántos?
Por Carlos Robles Nava
Sin desmerito a los operativos realizados por las autoridades de Finanzas del Estado, a través de la llamada Dirección de Administración Fiscal General, su titular Roberto Díaz García, en gira por La Laguna de Coahuila, alardeó y presumió que se han retirado o decomisado 550 unidades automotrices chuecas, “chocolates” o introducidas ilegalmente de contrabando.
Insisto que sin restarle mérito a esa acción, lamentablemente siguen rodando por calles y carreteras de Coahuila, cientos y hasta miles de automóviles, autobuses o camionetas pick up sin placas que a todas leguas y gritos se delatan de su irregular permanencia en tierras mexicanas, por lo que 550 requisas son poquísimas comparado a las ilegales que ruedan por toda la Entidad, con la consiguiente inconformidad de los que si cumplen con unidades nacionales y cubiertas todas sus obligaciones fiscales eststales.
La circulación de esos “chuecos, la hacen “amparados” con calcomanías o placas hechizas por ONNAPPAFA, FRENOS, Unión Democrática Campesinas y otras variadas organizaciones que desde hace años sus líderes han hecho negocio redondo vendiendo protección con el engaño de que esas calcas o remedos de placas los “legaliza” y permite para circular libremente por las 38 Municipios de la Entidad, pese a que la Suprema Corte de Justicia, invalidó esas calcas.
En repetidas ocasiones el Sistema Administrativo Tributario, SAT, ha insistido en la facultar otorgada a los Estados para recoger unidades motrices con engomados de las diversas organizaciones “protectoras del patrimonio familiar”, porque no son calcas de impunidad.
Roberto Díaz García, en la entrevista de prensa que concedió en Torreón, Coah., no dijo en qué tiempo se hizo la requisa de los 550 “chocolates” ni el porcentaje que representa respecto a la cantidad de los introducidos ilegalmente por las fronteras de Texas, Estados Unidos y Coahuila, México, no solo por los puentes internacionales y con la complicidad de los fiscales asignados para evitar su introducción, esto sin contar con las que entraron por caminos de terracería.
Falta mucho por hacer para limpiar a Coahuila de tantos “chuecos” resultando risible y contradictorio que en Coahuila calificado entre los tres Estados con más industria automotriz, no se combata la entrada de los “chocolates”, ilegales o chuecos, que es como mejor se les conoce.
Una lamentación más es que se han convertido en intocables en algunas regiones a los sindicatos que protegen a sus compañeros para que no les incauten el vehículo ilegal, como es Monclova, en donde en esa región Centro de mineros y metalúrgicos se las ingenian por para impedir requisas.
Desde hace más de un mes, precisamente en esa ciudad que años atrás fue la capital Latinoamericana del acero, se ha propalando en los medios de comunicación la realización de retenes para dar una nueva embestida a los vehículos introducidos sin el pago de impuestos y hasta con documentos improcedentes e inclusive sin papeles, gracias al “estiradero” de mano de diferentes corporaciones policiacas municipales y estatales, además de federales, sin que los jefes de esas instancias les corten las uñas a sus elementos.
Se ha hecho tradición la lloradera de que los mineros y metalúrgicos no tienen capacidad económica para comprar un vehículo nacional y por eso acuden a las organizaciones “protectoras del patrimonio familiar”.
Don Roberto, el del área Fiscal Estatal en su recorrido por la Entidad, ha presumido de la gran cantidad de propietarios vehiculares que han acudido a pagar la tenencia y hacer su canje de placas, lo que se ha logrado gracias a las promociones de descuentos y facilidades dispuestas por el Gobernador, Rubén Moreira.
¿ Si los de la Administración Fiscal se fajaran los pantalones y los “tanates” para proceder contra los sin placas e ilegales, no sería mayor la recaudación?. Claro que si y sino que se den una probadita. (www.intersip.org)
