Mi Columna
No es cosa rara
Por Carlos Robles Nava
Mucho se dice de que las credenciales o micas del Instituto Federal Electoral, ahora llamado Instituto Nacional Electoral, son inviolables, lo que siempre he rebatido, pues si nuestra soberanía nacional y mujeres mexicanas son violadas y re violadas, ¿ por qué un simple plástico no podría ser violado ?.
En otras ocasiones lo he repetido en esta columna que en el Sur, particularmente en entidades pegadas o colindantes al río Suchiate, que marca la división fronteriza entre México y Guatemala, sobran los hondureños, salvadoreños y mismos guatemaltecos que se identifican con la famosa credencial de lo que ahora es el INE y antes fue el IFE, como meriritos mexicanos.
Como una realidad de lo que se sostiene, el miércoles de esta semana, apareció la noticia de que una mujer radicada en Torreón, Coah., cuyo nombre no se da a conocer, fue detenida por la Procuraduría General de la República, debido a que en tres ocasiones y con diferentes nombres, tramitó y obtuvo su credencial del IFE en los años 1993, 2004 y 2008.
La fotografía de la cara de la audaz mujer aparece siempre en las tres credenciales y lo que hacía era simplemente cambiarse su nombre, lo que no se dice, es si falsificaba actas de nacimiento o como conseguía burlar la supuesta inviolabilidad de las mencionadas micas. ¿ Contaría con la complicidad del personal del IFE o INE con su respectiva “cuota”?.
Hasta ahí es a lo que más llega la información, pues no dice cómo supieron y otros pormenores lógicos del porque en los cubículos del entonces Instituto Federal Electoral, le repitieron la credencial con diferente nombre, entendiéndose que llevaba copia de su acta de nacimiento.
Ricardo Medina García, un viejo amigo que ya se nos adelanto en el camino y que recuerdo con mucho cariño, siempre me dijo: Mi Charly, chinito es pendejo, pero sabe contar, interpretación simple a la que aterrizo como por mucho que se envuelvan las cosas, siempre hay lógica y afloramiento de las verdades.
No solo en Torreón, andan rodando credenciales falsas o reales gracias a la complicidad de una o más personas, siempre han existido no solo del IFE o INE, también de tarjetas crediticias, de débito y de otro tipo.
En las casas de empeño o llamados también montepíos, es común que las o los ladrones se identifiquen cada que llevan un producto robado al dejarlo como “prenda de garantía” credenciales preferentemente del IFE y siempre con distinto nombre y la misma cara.
Lo de las credenciales falsas, clonadas o “duplicadas”, lo saben los agentes ministeriales investigadores que son los encargados de “encontrar” lo robado, pero se callan, lo que los convierte en cómplices o partícipes en esos latrocinios, diciéndose que esos malos funcionarios reciben su “cochupo” o “pago por silencio” de los propietarios de los montepíos quienes dócilmente y tan pronto se presentan a esos negocios que compran de todo y si es robado mejor, les entregan el artículo que andan “rastreando” o “buscando”.
Esta es una realidad, no es de ninguna manera especulación ni invento.
¿Será que por eso, se “canta” demasiado y siempre quedan en veremos los repetidos anuncios que hacen nuestras autoridades de que reglamentaran la anormal actividad que por años han tenido los montepíos o casas de empeño, particularmente que no se ha reglamentado y menos instituir como una obligatoriedad que esos negocios de compra y venta de artículos robados sean metidos a la ley?. Con rezón no terminan los hurtos. www.intersip.org)


