Mi Columna
Era malo y ahora bueno
Por Carlos Robles Nava
Me dejan perplejo, por no decir que apendejado, nuevos criterios en el sentido de que ciertos alimentos en el pasado y años demasiado atrás, no solo en el seno del hogar, en reuniones familiares o amigos, incluyendo además visitas a consultorios médicos, se recomendaba no ingerir o beberlos porque además de dañinos, eran hasta mortales para los humanos.
En la actualidad hay infinidad de bebidas y alimentos que fueron malos y ahora son benéficos, pero me voy a referir concretamente a uno porque mi adicción a esa bebidas fue tan fuerte que motivó constantes extrañamientos de mi familia, en particular de mi esposa que siempre estuvo encima de que ya no tomara ese bebidas tan gratificante que me “despertaba” los ánimos.
Mi vicio o adicción a esa bebida que sin exagerar ni mentir en una sentada en desayuno con los amigos, fácil me endilgada de siete a ocho tasas y en las tardes o noche si estaba en una reunión no faltaron de tres a cuatro porciones más.
Eternamente en ese tiempo siempre tuve la reprimenda de mi esposa de que no tomara café porque era no dañino, sino mortal. Me lo dijeron médicos que por diferentes circunstancias acudí por alguna enfermedad, incluyendo a mi doctor familiar del Seguro Social.
Nunca hice caso, hasta ahora en los últimos años, me ido retirando de esa líquido que en el pasado fue pésimo y ahora es bueno y no solo eso, sino hasta curativo para males como no perder la memoria, es antidepresivo, alivia dolores, ayudará a perder el peso y, de manera muy particular combate el envejecimiento.
Y como si fuesen pocas las bondades curativas actuales de lo que fue muy malo para la humanidad, el café disminuye el riesgo de padecer cáncer colorrectar.
El cáncer colorrectar está creciendo, al grado de que de no detener su avance y por el alto costo de su tratamiento si es que está en posibilidad de regeneración, es tan elevado que puede causar un colapso al presupuesto de la salud pública, al menos es lo que asevera el Director Médico del Laboratorio Nanoharfarmacia Diagnóstica, Horacio Astudillo.
La incidencia en últimas épocas del cáncer colorrectar es por la falta de revisiones preventivas que debe hacerse toda persona y comienza aparecer entre la edad de los 30 a 40 años.
Su recuperación se insiste depende del avance de la enfermedad, pues sobran aquellos que acuden a un tratamiento cuando están en etapa final, lo que es imposible lograrlo.
Por otro lado, conforme a estudio de la Universidad del Sur de California, el consumo de café reduce hasta en un 50 por ciento la posibilidad de un cáncer en esa parte del cuerpo.
2.5 tasas diarias de consumo de café regular o normal, previene hasta en un 54 por ciento las posibilidades de caer en la citada enfermedad.
La hipótesis y entre las razones de que el café ahora resulta preventivo para el cáncer colorrectar está su contenido de cafeína, así como de melanoidinas y los polifenoles.
Cierto o no, pero en lo personal con tanta recomendación de que dejara esa adicción, me retire de los eternos cafetómanos y ahora procuro dejarlo a un lado, aunque a los restaurantes donde acudo me sirven el café como me gusta: De grapa o sea gratis y además con refil, no preocupándome de la cuenta.
Por mi parte, salud para el grupo que sigue retando al café como bueno o dañino, sabrá Dios cual es la verdad, por lo pronto, fue tanto el fastidio de que fui víctima que opte por dejar algo que por las mañanas me levantaba el ánimo y no otra cosa. (www.intersip.org)

