Mi Columna
Trauman a jóvenes
Por Carlos Robles Nava
Los jóvenes de esta época y que recién terminaron sus estudios profesionales se han encontrado con dos expresiones o palabras que como muro impenetrable no logran librar, en especial por una obcecada exigencia inválida para muchos, pero exigida por otros.
Me refiero al rechazo que se da cuando un joven recién graduado acude a las tan proclamadas ferias del empleo y es rechazado sin piedad ni compasión porque “no tiene experiencia”.
¿Le están pidiendo experiencia a un “polluelo” ?. Si existe uno que haya nacido con experiencia que levante la mano.
En general aquellos que acuden a esas ferias son generaciones recientes que están abriendo su camino buscando una oportunidad para borrar esa condenada y obsesiva frase de “no te puedo ocupar porque no tienes experiencia”.
Y quién rechazo a ese naciente profesionista, nació con experiencia. Simple pregunta y desacuerdo con algo que choca y cierra el mundo para los nuevos profesionistas.
Otra de las usuales frases es “no sabes inglés y no te puedo contratar”. Una pregunta más, cuánto pagan para tener un empleado bilingüe. Cinco o seis mil pesos al mes que en ocasiones lo gana un operario con su idioma mexica.
Estas inútiles frases traumatizan a muchos jóvenes que desalentados abandonan el lugar para rumear su supuesto fracaso en el hogar, buscando algunos el camino fácil de la vida y que no es otra más que el delinquir.
Eso del inglés, ni tan siquiera en los egresados de universidades públicas se imparte esa materia con plena definición y positivos resultados y si se hace, es a medias, pese a contar con todos los recursos económicos para tener esa enseñanza dentro de las materias obligatorias como lo es el idioma del Tío Sam.
En el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus Saltillo y más conocido por los residentes de la ciudad capital coahuilense como “tequito”, se alardeó en muy pasados años, desconozco en este tiempo, de dos razonamientos de estudiar en ese importante: Salían con un 80 por ciento en inglés y que lo menos que debieran exigir como sueldo eran de 8 mil a 10 mil pesos.
Cual era verdadera realidad: El inglés con que se graduaban los chavos de ese entonces era de un 20 por ciento y el “tequito” les ofrecía contratarlos con escasos 4 mil al mes y como complemento ofrecían una beca de estudios de posgrado u otro tipo o bien una beca para el hijo estudiara ahí.
A 20 años de estas situaciones, apuesto doble contra sencillo que en este momento las universidades o instituciones de estudios superiores del Estado, en cuestión de inglés, no de andan más arriba de lo mencionado aquí.
Hace aproximadamente, entre ocho a nueve años, la Universidad Autónoma de Coahuila hizo obligatoria la materia de inglés, idioma que ni siquiera su propio personal y funcionarios lo tienen, por lo que les paga viajes y estancias en algunas escuelas tejanas.
Hay mucho que hacer en materia laboral, pero que el primer hilo debe salir de los centros educativos como es el inglés y la experiencia, pero encima de esto, que los empresarios digan qué quieren, sus necesidades en experiencia e idioma y dejen de traumatizar a los futuros y jovenzuelos profesionistas.(www.intersip.org)
