Mi Columna
¿No lo conocen?
Por Carlos Robles Nava
El apellido “Muñoz” es hartamente conocido en el municipio de Matamoros, Coah., que es parte de la Comarca Lagunera de Coahuila, al menos de 10 a 15 años atrás, siendo su origen de abajo para más abajo y en cuya familia predominaron en esas épocas maestros rurales y de zonas urbanas.
De vez en vez, pero sin mayor suerte sin pasar de escalar alguna regiduría o sindicatura de gobierno municipal del viejo antiguo Matamoros, feudo de dos familias antagónicas de apellido Lavenant y Guerrero, estos primeros de triste memoria por situaciones irregulares en las que se involucraban.
Después de esas aciagas épocas surgió de esa numerosa familia un Muñoz con habilitad de negociar y hacer importantes tratos y acuerdos “comerciales” para no pocos coahuilenses les ha dejado pingues utilidades, aunque nada honestas, pero en esta vida hay que colgarse de cualquier “mono” o chango para tener mayor nivel de vida.
Muñoz, más conocido como “El Mono”, desconozco porque, actualmente en una prisión de España, por delitos relacionados con la mal llamada delincuencia organizada, tras su aprehensión en la península Ibérica, desembuchó todo lo que su ronco pecho mantuvo en secreto del 2010 hasta antes de encarcelamiento.
Las máximas autoridades españolas, al menos es la versión propalada, “abrió” o “soltó” los expedientes de “El Mono Muñoz” en los que revela situaciones irregularidades y, aparentemente, delitos graves sobre sus nexos con importantes coahuilenses de los distintos niveles, incluyendo a connotados hombres de “negocios”, en especial algunos relacionados en el medio periodístico, gubernamental y empresarial.
Los díceres pueblerinos afirman que al “abrirse” y dejar a flor de tierra lo declarado en España, ha soltado serias incertidumbres, dudas, inquietudes, etc., pero en especial morbo entre infinidad de residentes de estas tierra del general Ignacio Zaragoza.
Es probable que más que morbo y curiosidad el interés de saber qué dicen las declaraciones judiciales hechas por “El Mono”, ese cuestionable “poderoso” matamorense, es saber a quién involucra y sobre todo si fueron incluidos en los sucios negocios de “El Mono” al prestar su nombre para encubrir saqueos oficiales.
Los que se jactan de conocer parte y parcialmente las declaraciones oficiales y judiciales de “El Mono”, dicen que en sus malos, pero productivos negocios “embarró” a empresarios jóvenes saltillenses, pero esa juventud no los libro de caer en la avaricia y codicia que dicen en exceso es mala y ahora esos comprometidos cómplices sufren las consecuencias de este famoso personaje que les convidó de su habilidad delictiva de prestar su nombre para robar, porque los negocios sucios no tienen otro nombre.
Entre los nombres que se dice dio “El Mono” aceptando haber prestado su nombre está uno que hasta hace unos días fue Secretario Estatal de una área del gobierno actual y que pertenece por lazos de matrimonio a la familia del impreso de la “v” chiquita de Venustiano Carranza, siendo cesado de inmediato para borrar conexiones.
Total que un simple “mono” vino a alborotar la “gallera” coahuilense fomentada con el rechazo de que ahora nadie lo conoce, cuando les prestó su nombre.(www.intersip.org)
