Mi Columna
Lo niegan, pero si hay
Por Carlos Robles Nava
Los asaltos callejeros en la fronteriza Piedras Negras, Coah., son comunes al grado de que las familias que lo habitan, han optado por no denunciar ante las autoridades judiciales, pues a final de cuentas no se hace nada y solo se pierde el tiempo por el personal limitado que labora en las oficinas del Ministerio Público del Fuero Común.
Para ocultar la verdadera situación que en materia de inseguridad tiene Piedras Negras, su alcalde, el inefable Fernando Purón Johnston, ya se le hizo costumbre mentir hasta la saciedad, mientras los medios de comunicación dan cuenta diariamente de la situación real que viven las familias negropetenses.
Las cosas han llegado a tal extremo que las víctimas de los delincuentes callejeros y frente a la impotencia de las autoridades municipales para darles seguridad a sus habitantes, muchos de ellos han optado por llevar consigo algunas armas que ocultan entre su vestimenta y usarlas para defenderse de los ataques de los cobardes delincuentes que en infinidad de ocasiones sufren un revés cuando su víctima repele la agresión.
En días pasados, uno de los muchos casos que en los últimos meses se han registrado en las calles de Piedras Negras, fue la auto defensa que se hizo una valiente mujer que al caminar rumbo a su vivienda después de terminada su jornada laboral en una de las industrias, se defendió de un ladrón que pretendía despojarla del poco de valor que llevaba la fémina.
Consciente de que la seguridad que tanto pregona Fernando Purón Johnston, es vil mentira tiene tiempo que acostumbra llevar entre sus ropas un cuchillo, por si es sorprendida por algún maleante.
María García Piña, la valiente fémina caminando rumbo a su hogar, un ratero la sorprendió y sujetó por detrás tapándole la boca con una de sus manos para enseguida exigirle entregar todo lo de valor que llevase consigo.
La mujer no se amedrentó y se enfrentó al joven ratero utilizando un cuchillo que siempre carga consigo, al menos desde que las calles de Piedras Negras se convirtieron en inseguras y preferenciales por parte de los malandros.
María le lanzo unos navajazos a su atacante logrando herirlo en los antebrazos, para luego el aprovechado maleante huir con rumbo desconocido y aunque elementos policiacos acudieron al lugar de los hechos como en todos los anteriores casos el agresor logró huir y evadir a la justica.
Esto es una simple “migaja” de la inseguridad que viven los negropetenses quienes se “pitorrean” de las hipócritas declaraciones que hace el edil, Purón Johnston a cuanta autoridad foránea llega y más si es de alguna comunidad del lado americano.
La ingenuidad de Fernando Purón, que como Alcalde no ha respondido a la confianza brindada por el gobernador Rubén Moreira Valdés, pues es lamentable que le hagan la tarea o sea sus obligaciones de enfrentar y dar solución a los principales conflictos que enfrentan los residentes de esta comunidad colindante con Eagle Pass, Texas.
Hace pocas semanas atrás, visitó a Fernando, uno de los vice cónsules del lado americano a quien le “´presumió” dizque de la seguridad que vive Piedras Negras, con información falsa y desvirtuada por la realidad que vive ese puerto fronterizo.
La ingenuidad de Fernando Purón, ha sido tal que disimula ignorar que nuestros vecinos estadounidenses saben que las ciudades mexicanas y más aquellas que están “pegadas” a su frontera, viven en total inseguridad, además de que están sobradamente informados de lo que hacen o no hacen las autoridades locales mexicanas vecinas siendo sus visitas sencillamente protocolarias y no vienen a debatir las mentiras de que nuestras comunidades viven en plena paz y tranquilidad, que es lo que les dicen los Ediles como es el caso de Piedras Negras. (www.intersip.org)

