Mi Columna
Son bagatelas
Por Carlos Robles Nava

Los ofrecimientos y propuestas hechas por diversas instituciones públicas del fuero federal y estatal, preferentemente, como supuestos recortes de gastos a los sueldos de los funcionarios o también en sus gastos de representación para dizque “cooperar” para enfrentar la situación económica prevista para este 2017, comparado a lo que proponen dar y la realidad, se trata de simples bagatelas.
Hay gobernadores y titulares de importantes oficinas federales de gobierno que dicen “estar dispuestos” en ceder hasta un 10 por ciento de su sueldo, pero sin mencionar absolutamente para nada los sobresueldos, gastos de representación y otras partidas más elevadas que el salario y que reciben religiosamente cada quincena.
El sueldo promedio de un gobernador de Estado, se estima no menor a los cien mil pesos mensuales, lo que significa que significa una vil bagatela su ofrecimiento de “sacrificarse” con un promedio de ocho a diez mil pesos cada mes, cuando que lo perciben por otros renglones conocidas como canonjías, hay comprobación real de que esos “beneficios” representan lo doble del salario nominal
Claro que los legisladores como otros niveles de empleados de gobierno, no están obligados a ceder esos recursos para unirse a las medidas de austeridad y reducir los gastos frente a las necesidades que se avecinan por los recortes presupuestales ya anunciados por la Federación, empero, pretenden presentar su rostro “bonachón” y generoso, sumándose a la muy difícil situación que se tendrá este año por la escasez de recursos.
Para darnos solo una simple idea de los salarios desproporcionados que reciben funcionarios públicos de distintas áreas, en el Tribunal Superior de Justicia de Chiapas, los 31 magistrados, al igual que los 73 jueces y los directores de áreas tienen sueldos promedio que van desde los 100 mil hasta 80 mil pesos cada mes.
Esto es sin los sobresueldos, compensaciones y otras canonjías que normalmente duplican el salario “normal” y por mencionar uno más de los tantos ejemplos de que con bagatelas los “servidores públicos” quieren “lavar su conciencia” en días pasados la Cámara de Diputados Federales, acordó auto designarse cuatro millones de pesos para que los legisladores paguen las reparaciones mecánicas que presenten sus unidades motrices y en la mayoría fueron compradas por la propia Cámara Baja y asignadas a sus diputados.
Es sorprendente, comparado a otras fuentes de trabajo, la cantidad de beneficios que recibe la casi totalidad de las áreas públicas del país, siendo inconcebible, la forma fácil de soltar el dinero y privilegiar a los mal llamados “representantes del pueblo”, para quienes son no pocas las bocas que piden parar tanto despilfarro y desperdicio de recursos públicos que bien pueden destinarse a otros renglones en donde la necesidad y falta de dinero es notoria.
Las movilizaciones civiles que ha provocado el “gasolinazo”, podrían revertirse para exigir y obligar a otras áreas públicas que dejen el derroche de dineros que, insisto, pueden servir para reducir tantas necesidades que hay en comunidades eternamente marginadas por la mano no solo de Dios, sino de los gobiernos federal, estatales y municipales que ya es mucho decir. (www.intersip.org)

