Mi Columna
¿Regresan?
Por Carlos Robles Nava

La aún presencia de los grupos de la llamada delincuencia organizada está alarmando a los habitantes de la Región Sureste y directamente a los residentes de Saltillo, Coahuila.
Y, es que esos maleantes en ningún momento abandonaron la región y su resurgimiento demuestra que una cosa es que se hayan replegaron por un tiempo y otra que hayan dejado la región Sureste.
Tampoco han abandonado ninguna otra de las comunidades de la Entidad y por desgracia, han crecido en regiones como la como la zona Norte, específicamente Piedras Negras, Ciudad Acuña y Nava, sin faltar las regiones Centro y Carbonífera.
Esta última zona conurbada integrada por Sabinas, Nueva Rosita, Múzquiz, Progreso, además de otros municipios más pequeños está sirviendo de “resguardo” a distintos grupos delincuenciales motivando la infestación de maleantes ante la complacencia de las autoridades municipales que irresponsablemente han dejado toda la tarea a las instancias estatal y federal.
Una sola muestra han sido los insuficientes esfuerzos de las fuerzas policiacas estatales y la indiferencia de sus Ediles que obliga analizar cuál de las autoridades no está cumpliendo no solamente con su tarea, sino con la obligación de dar seguridad a la comunidad.
Los constantes llamados hechos por el gobernador, Rubén Moreira Valdés, han estado apoyados precisamente en ese hecho o sea que la delincuencia organizada en ningún momento ha dejado Coahuila y que hay seguir en su combate.
Es por ello que su clamor ha sido permanente de no confiarnos y no bajar la guardia, pues quién puede estar más y mejor informado de la situación de su Entidad que el gobernador en turno y tal es el caso de Rubén.
El Ejército y la Marina, conjuntamente con las fuerzas policiales estatales, a diario han dado golpes a esos maleantes y en contrapartida ¿qué han hecho las policías municipales? además de recibir y mal gastar los recursos del Fondo Federal de Seguridad.
Lo más reciente como fue el hecho de una balacera y persecución que tuvo presencia por distintas arterias de conocidas colonias del Norte de Saltillo, así como el secuestro y extorsión de conocido ganadero y agricultor de Piedras Negras, hayan por si solo que Coahuila sigue siendo rehén de la delincuencia organizada.
Eso es por mencionar algo, pues a diario no solo en Torreón, sino en Saltillo, Monclova y la zona Norte, se conoce de la aprehensión de traficantes de todo tipo de droga, extorsionadores, además de tratantes de mujeres y la creciente presencia de inmigrantes de manera destacada de países de Centro América como Honduras, El Salvador y Guatemala, metidos en el trasiego de enervantes.
¿Regresa la delincuencia organizada a Coahuila?.
Es una pregunta que inquieta a los coahuilenses al grado de que en Piedras Negras los diversos organismos privados urgieron a la Procuraduría del Estado a rendir cuentas por la alza delictiva que ha tenido Piedras Negras en últimas fechas ante la apatía y “cruce de brazos” de las autoridades locales encabezadas por Fernando Purón Johnston, quien asevera que el Norte Coahuilenses está “tranquilo y seguro”, cuando es toda una falsedad. (www.intersip.org)

