Mi columna
En un santiamén, no
Por Carlos Robles Nava

Los resultados del reciente creado Sistema Nacional Anticorrupción, no serán de inmediato y por el contrario, sus expectativas por ahora son bajas y hay que esperar la actuación que tendrán quienes tienen la responsabilidad de actuar adecuadamente.
Entre los objetivos primordiales del S.N.A., antes que nada será hacer saber a la sociedad los objetivos de fondo que plantea el sistema.
El S.N.A., ha nacido con altas expectativas dizque porque ha empezado con suficientes herramientas institucionales y procedimientos, aunque en contraparte, quienes piensan y sostienen ese criterio, olvidan que los anteriores principios deben y tienen que mejorarse en cuanto esté en marcha la operación del organismo.
El Sistema Nacional Anticorrupción, es un esquema novedoso para México y nació producto de las reformas institucionales del actual sexenio gubernamental.
Si los mexicanos esperamos de inmediato el encarcelamiento de funcionarios corruptos “pesados”, no será así y hay que esperar, porque no será el objetivo por si mismo, sino antes que nada hay que fortalecer y consolidar a las instituciones eliminando los incentivos que permiten ese tipo de prácticas, asegurando que las investigaciones y sanciones se ejecuten correctamente, además de bajo la vigilancia ciudadana.
Hay que recordar dicen los politólogos que el Sistema Nacional Anticorrupción surge en el 2016 y se llevó para su aprobación al Congreso de la Unión, en contra del PRI y del mismo Presidente, Enrique Peña Nieto.
En principio, esta nueva institución trabajará intensamente para difundir sus objetivos y orientar sobre ese camino a los ciudadanos, además que éstos no desesperen porque antes debe haber una cultura de comunicación entre el Sistema y la ciudadanía y más por tratarse de algo novedoso como un intento para detener la corrupción en México, cáncer creciente cada vez arraigado en el sector gubernamental oficial.
Contará con un Comité Ciudadano que no va a investigar, tampoco a perseguir y menos a sancionar porque será un organismo comunitario vigilante para reforzar lo que hagan y tienen que hacer entre otras instituciones las Auditoria Superior de la Federación, así como el Tribunal de la Función Justicia y la misma Secretaría Federal de la Función Pública.
En buena parte de los mexicanos, hay escepticismo porque el Sistema Nacional Anticorrupción estará integrado por las mismas instituciones que supuestamente se encargan en la actualidad de combatir la corrupción lo que se considera un tanto incongruente y algo similar y justo al refrán de “la iglesia en manos de Lutero”.
Se sostiene en la mayoría de los mexicanos, que las dependencias creadas para castigar e ir sobre los funcionarios corruptos no están cumpliendo en proceder contra los que abusan y aprovechan toda circunstancia para llevarse a sus propios bolsillos los dineros públicos.
Empero es necesario y obligatorio esperar antes de hacer juicios sin fundamento o al ”aire”, confiando que a quienes se les entregó el timón del Sistema entreguen buenas cuentas porque el México moderno es más lastimado por tanta robadera de impuestos e influencias creando empresas “fantasmas” para saquear los dineros del pueblo . (www.intersip).
