Mi Columna
Solo estiraba la mano
Por Carlos Robles Nava

Los conocedores aseveran que no hay peor dolor en un pie, que una piedra en el zapato y es precisamente lo que le ocurrió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que por años se “durmió en sus laureles”.
“Lolita”, se acostumbró solo a estirar la mano para recibir el “diezmo fiscal” sin ayuda de ninguna especie ni preocupación que solo esperar a que los contribuyentes cumplieran por su “propia voluntad” pagar los impuestos de los ingresos recibidos.
Ese inapropiado sistema en el cumplimiento en el pago de los impuestos que, insisto, se instituyó por años, dio la oportunidad a miles de contribuyentes a evadir el pago fiscal que sin exagerar fue siempre más lo que se dejaba evadir de pagar que lo recaudado.
En la actualidad, Hacienda a través de lo que ahora es el Servicio de Administración Tributaria, SAT, está consciente de que los mexicanos entre más le “abran la puerta”, más abusan y crean infinidad de artimañas para no pagarle al fisco lo que legalmente le corresponde a éste.
En los últimos años, el SAT o Hacienda han volteado sus ojos y reconocido que las evasiones fiscales además de enriquecer a miles de contribuyentes, le hacen falta para que la Federación haga realidad proyectos de bienestar social.
Entre los ejemplos está lo que el año pasado se recaudó por lo incautado en mercancía que se pretendió pasar la frontera o sea de contrabando y que fueron 10 mil 982 millones de pesos, señalando el SAT que este logro económico fue gracias a la implementación y aplicación de procesos modernos y eficientes para contrarrestar y actuar contra el contrabando.
Para tener una simple idea de lo importante que ha sido la captación e impedimento de evasión de esos casi once mil millones de pesos, estos representan un 556 por ciento que por el mismo concepto de obtuvieron en el 2015.
En honor a la verdad es que estos logros se consiguieron gracias a que “Doña Dolores” se puso las pilas, es decir, a trabajar, esto más que a la aplicación de sistemas modernos y tecnológicos lo que eternamente no hizo, manteniendo su conformismo cruzada de brazos y “confiando en la buena voluntad de los causantes para que de corazón les salieran las ganas de cumplirle al fisco”.
Además de lo anterior, fueron cientos los funcionarios de los diferentes niveles de la Secretaría de Hacienda y el SAT que aprovecharon las “puertas abiertas” para recibir extorsiones conocidas igual como embutes o “travesuras” evadiendo el pago justo de impuestos.
Hubo muchos involucrados en ese improcedente saqueo de recursos públicos hasta que llegó el momento como tal es el caso de apretar las puertas de las arcas públicas para impedir la exagerada evasión fiscal que ahora se refleja en los ingresos extraordinarios de las autoridades federales fiscales.
Una muestra más de que el SAT está trabajando es que el año pasado actuó en siete mil 683 procedimientos administrativos en materia aduanera para la importación de mercancía en general, que es totalmente diferente a las épocas del pasado en que esas millonadas iban a parar a unas cuantas manos de funcionarios del SAT y de Hacienda. (www.intersip.org)
