Mi Columna
Como político no aguanta
Por Carlos Robles Nava

El arte de la política es difícil aunque aparentemente consideremos y vemos tranquilos a quienes incursionan en ese camino, pero como se dice “tiene su chiste”.
Hay frases incómodas y grotescas cuando nos referimos a la definición populachera de la política, al decir una muy conocida que es común escucharla en reuniones de café o de “chelas” y que es “el arte de la política consiste en comer excremento sin hacer gestos”.
Hay bastantes coahuilenses que han incursionado en esa actividad y no cambian, aplicándoseles el proverbio o frase de “genio y figura, hasta la sepultura”.
Tal es la situación de Evaristo Madero, quien ya fue en dos ocasiones alcalde de Parras de la Fuente, Coahuila y no aguanta ni tolera le digan algunas verdades porque de inmediato “explota” y se va sobre los “atrevidos y osados” electores que se atreven hacerle reclamos en eventos públicos.
En días pasados, Evaristo Madero, que a la postre busca reelegirse por tercera ocasión, postulado por el PRI a la Presidencia Municipal de ese “pueblo mágico” arremetió a golpes y amenazó con meter a la cárcel a un jubilado de nombre Reynaldo, porque públicamente lo “invitó” en un evento de proselitismo a no decir mentiras ofreciendo promesas que nunca cumplió como fue en sus dos ocasiones anteriores en que prometió mucho y dio poco o nada durante sus recorridos en busca del voto de los parrenses.
Esto sucedió en el curso de un evento llevado a cabo en el recinto de la Unión de Jubilados y Pensionados, en el que se presentaron los distintos candidatos para exponer sus propuestas.
El enojo y colérica reacción de Evaristo fue porque el “atrevido” uno de los jubilado asistente le recordó que durante sus anteriores campañas prometió y no cumplió dotar a Parras de una “buena” ambulancia que jamás llegó y todo quedó en nada.
Remató el jubilado con “ya no diga tantas mentiras” e inmediatamente ante la mirada atónita de los allí presentes, Evaristo Madero, desató a gritos una andanada de amenazas entre otras de que “tiempo le faltaba para meterlo al bote” como si tuviese este pseudo político cárcel propia.
Esta actitud de Evaristo disgusto y fue criticada por los presentes, respondiendo éstos con abucheos y exigiéndole abandonara el lugar.
Pero como si fuese poco, Evaristo Madero, bajó de inmediato del estrado para echarse encima de Reynaldo, propinándole algunos golpes hasta que algunos pensionados y jubilados asistentes le quitaron a Reynaldo al iracundo “político”.
No doy consejos, simplemente recomiendo en lo personal que aquellos que se dediquen a la política si no tienen “hígados” para tolerar los gritos de la gente que en ocasiones son ofensivos, más vale quedarse en casa y tener la “fiesta en paz”.
Como Presidente Municipal en funciones y en las dos ocasiones anteriores, Evaristo fue fuertemente criticado por su comportamiento insolente y ofensivo a grupos que acudían a la Presidencia a exponer y exigir se atendieran sus necesidades, al menos es la imagen y recuerdo que dicen tener los parrense de este personaje de triste memoria. (www.intersip.org)

