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Carlos Robles

Lo que crece, degenera

Mi Columna

Lo que crece, degenera

Por Carlos Robles Nava

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Se acepte o no, todo lo que en esta vida crece desmesuradamente, degenera, se trate de lo que se trate siendo suficiente con revisar el proceso de expansión en todos los sentidos de nuestra vida cotidiana y la actividad desenvuelta en cada país, estado, municipio o comunidad por muy pequeña que sea.

Pocas cosas, pues hay sus excepciones, quedan estancadas o paralizadas en esta metamorfosis cotidiana del desarrollo humano existiendo vivientes ejemplos como los productos del campo que nos presentan  varios países y como un ejemplo calabazas, sandías u otros frutos de un tamaño nunca imaginado, pero sin el agradable sabor natural de los productos de campo con un desarrollo y crecimiento normal.

En los seres humanos hemos sido testigos de que una persona con expansión fuera de lo normal, tiene para su desgracia anormalidades que motiva el padecimiento de un sin número de males.

Viene al caso el tema por el enérgico señalamiento hecho por la Arquidiócesis Primada de México afirmando que nacen en México nuevas generaciones de pobres, circunstancia en la que tiene toda la razón y cuyas culpas son variadas.

Podríamos decir que esa pobreza es origen de la falta de la incapacidad de las autoridades en el poder en particular de la Federación que no ha sabido canalizar los recursos que recauda producto de impuestos en las necesidades y renglones más indispensables de un pueblo en pleno crecimiento.

También echaríamos la culpa a la corrupción galopante que está sucediendo en México y que crece desmesuradamente por la impunidad al no procederse contra los servidores públicos rateros de los diversos niveles.

El saqueo de recursos públicos se ha extendido escandalosamente por ausencia en el castigo  de los mal llamados “bandidos de cuello blanco” ladrones que impunemente se llevan o mal gastan de los  mal llamados “dineros del pueblo”.

La degeneración en el abuso de los fondos públicos se ha multiplicado y seguirá incrementándose por los enormes ingresos que ahora tienen los Estados y Municipios, además del propio gobierno central, esto pese a las leyes anti corrupción que den nacimiento los gobiernos en el poder y que no es otra cosa más que la falta y desinterés de actuar conforme y apego a nuestras leyes.

Somos más mexicanos y lógico que se necesitan mayores inversiones para atacar a la pobreza extrema, esta es una regla general porque no puede haber crecimiento próspero sin atención a los requerimientos de una comunidad, insisto en plena expansión o crecimiento.

En los últimos 20 años, la población mexicana se disparó de sus tradicionales 100 millones de habitantes a 122 millones, esto de acuerdo con datos del propio INEGI.

La misma Iglesia Católica está sufriendo y enfrentando este fenómeno con el aumento de más sacerdotes, templos, etc., siendo solo una pequeña muestra la degeneración en que han caído algunos sacerdotes o ministros no solo de la religión católica, sino de otras distintas.

Es parte, por desgracia de la metamorfosis que tiene todo lo que crece de más y que, insistimos, degenera. (www.intersip.org)