Mi Columna
Qué es una bicoca
Por Carlos Robles Nava

Una de dos. Los mexicanos nos hemos acostumbrado a los multimillonarios saqueos del sector pública gubernamental o el dinero es ya una insignificante bicoca, es decir, ya no vale nada o la magnitud de los robos públicos del reciente pasado no son comparables a lo que ahora se nos da a conocer.
Ejemplo de esto lo es el reciente anuncio en el sentido de que la Cámara de Senadores se gastó año pasado poco más de mil millones de pesos más que en el 2015 en dizque asesores que no son otra cosa más que los “sirvientes” o “gatos” de esos encumbrados legisladores federales.
Tan solo en ese año, la Cámara Alta que no es otra cosa que el recinto oficial de los Senadores de la República, contrataron 565 nuevos asesores que fueron directamente para lo que “se ofrezca a los señores Senadores”.
Cada semana del 2016 se contrataron e incluyeron en la nómina del Senado, once asesores sin evaluación de su perfil y con plena discrecionalidad y si consideramos los que ya estaban, se elevó a un total de mil 413 asesores con cargo al presupuesto anual de la Cámara Alta.
Esos números de contratación y comparativamente al 2015 representan un 66 por ciento más a los incluidos en el “buen vivir” en el 2016 pagados con dinero de impuestos procedentes de los contribuyentes ignorándose de que manera los 848 nuevos contratados desquitaron sus dizque “servicios”.
Según el informe rendido por el Senado de la República, esos 302 nuevos “asesores” sirvieron supuestamente como técnicos, parlamentarios, y administrativo. Además 78 Secretarios de Comisiones y 17 trabajadores para el canal de televisión del Congreso.
El costo de los asesores al menos durante el año pasado, representó un total de mil 32 millones más a los dos mil 710 millones de pesos que se gastaron en el 2015.
A esa nómina le llaman “Remuneraciones a Personal de Carácter Transitorio” y se aplica dentro del presupuesto aprobado al Congreso como “Servicios Personales”, lo que quiere decir que lo mismo puede servir como mozo, chofer, vigilante, etc., en la casa del legislador que en actividades realizadas dentro de las instalaciones de la Cámara Baja.
Los mil 32 de millones de pesos más con cargo a los fondos públicos, representan un 48 por ciento más del total ejercido en ese capítulo un año antes.
El problema o tema a discutir es que sobran esos “asesores” que son parientes cercanos o medio lejanos a los Senadores para quien sirven, al margen de que cada partido recibe cientos de millones de pesos para “asesores”, sin considerar los altos sueldos que tienen asignados los senadores de la República.
La duplicidad de funciones y asignaciones tanto a los senadores como a través de su respectivo parlamento en pleno dizque período de austeridad no miden las millonarias asignaciones presupuestales que reciben o bien que para esos “servidores del pueblo”, agregar más de mil millones de pesos al gasto de la Cámara Baja, es una bicoca, es decir, una significancia considerando que por tradición los que pagamos impuestos eternamente cerramos el “pico” frente a este derroche de dineros públicos. (www.intersio.org)

