Mi Columna
Flojos y bien pagados
Por Carlos Robles Nava

Son miles de millones de pesos los que se pagan de los impuestos de todos los mexicanos para sostener a los 32 Congresos Estatales existentes en el país, aunque los integrantes de esos organismos legislativos además de ser ineficientes, sus nulos resultados los hacen unas rémoras que sobreviven gracias a los magníficos privilegios económicos asignados.
Al menos así lo da a saber el Informe Legislativo 2017 del Instituto Mexicano para la Competitividad, (IMCO), ampliando su análisis señalando que los mexicanos pagamos anualmente para sostener y mantener el “arduo trabajo” de los poderes legislativos estatales la friolera cantidad de 13 mil 551 millones, para ser un total fiasco por el poco trabajo que realizan los 1,124 diputados locales que cobran en los 32 Congresos locales.
En su calificación el IMCO reprueba a los legisladores señalándolos como ineficientes, opacos y faltos de trasparencia ya que en la mayoría de esas instituciones no rinden cuentas de los dineros públicos que reciben anualmente.
Este tema de transparencia es incongruente cuando los Congresos Estatales se encargan de exigir a los Municipios y administraciones estatales el cumplimiento de ese precepto y, en contra partida, no lo hacen ellos.
Estos señores encargados de aprobar los puntos de acuerdo, reformas y creación de nuevas leyes en sus Entidades, junto con su personal administrativo tienen sin excepción altos salarios mensuales que absorben entre el 50 y 60 por ciento de su respectivo presupuesto.
El resto de esos fondos se destina a gastos de representación, viajes al interior del país, sin faltar a naciones de otras partes del Mundo, dizque para cumplir con jornadas de trabajo que no son otra cosa que viajes turísticos y de placer.
No hay que olvidar el costo tan alto del llamado grupo de asesores de cada uno de los grupos parlamentarios y que son nada menos los que si trabajan ya que son éstos los que se encargan de estudiar y revisar cada ponencia para hacer un resumen que se entrega al jefe de los diputados de cada partido político con representación dentro del Congreso.
Juan Ernesto Pardiñas, Director del IMCO, culpo a la corrupción imperante en el interior de cada Congreso Estatal lo que impide el efectivo trabajo de los poderes legislativos y la función de contrapeso frente a los gobernadores .
Empero todo viene a resumirse a que los ciudadanos tenemos lo que queremos en cada área pública u gubernamental, por lo que no queda otro camino más que aguantarnos.
Hasta ahora no se conoce de ningún grupo comunitario que se atreva presentarse en alguno de los Congresos Legislativos de Estado y exigir cuentas claras, trabajo más eficiente y menos desperdicio y robadera de los dineros públicos.
Hay mucho que decir del mínimo trabajo que rinden los diputados locales estatales, recibiendo un inmerecido salario, al igual que envidiables prestaciones que no les pagaría alguna empresa o comercio aún con todos los títulos profesionales alcanzados. (www.intersip.org)

