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Carlos Robles

Fama, pero bien ganada

Mi Columna

Fama, pero bien ganada

Por Carlos Robles Nava

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Allá por años 60´s en una visita que el entonces Presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz, hizo a La Laguna, concretamente a Torreón, Coah., recibió a una comisión de productores de algodón y nogales que encabezó su dirigente, Adolfo Fernández, para exponerle algunos problemas, entre éstos la falta de créditos para ampliar sus superficies de los mencionados cultivos.

La reunión se hizo en un espacio no programado dentro de la gira y por ello el escenario fue la entrada del entonces recién inaugurado auditorio de la Escuela de Medicina, antes de presidir el “preciso” un evento previsto en ese edificio.

Don Adolfo Fernández, expuso la problemática que enfrentaban y reforzó ésta a don Gustavo Díaz Ordaz, comprometiéndose a que todos los miembros firmarían un acuerdo con los compromisos para cumplir con lo pactado.

Con una sonrisa ligera, pero sarcástica, el Presidente Díaz Ordaz, les respondió “ustedes donde quiera firman, aunque al final no pagan o incumplen”, a lo que don Adolfo con mucha seriedad le respondió “es pura fama, señor Presidente”.

Don Gustavo Díaz Ordaz, de inmediato le respondió “pero muy bien ganada”, a lo que el Primer Mandatario así como los productores agrícolas soltaron una sonora carcajada cerrando de esa forma el compromiso.

Lo anterior, es justo lo que sucede con los taxistas igual de Torreón que de Saltillo, Piedras, Acuña y Monclova, Coahuila, primordialmente que llevan años cargando en sus espaldas cuanta violación se comete con féminas que abordan sus unidades por las noches o primeras horas de la madrugada y también de arteras agresiones para robar a sus propios pasajeros.

Por ejemplo, en una sola semana en Saltillo, una joven de 23 años denuncio haber sido víctima de tres taxistas tras abordar una de esas unidades y en el camino por radio, su conductor con contraseñas se puso de acuerdo con tres compañeros más que se concentraron en un terreno baldío en cierta colonia en el que su víctima fue objeto de sus bajos institutos.

Una más de taxistas y por casi las mismas fechas, fue la golpiza que recibió un trabajador de la empresa General Motors a quien dos taxistas interceptaron al salir del trabajo yendo rumbo a su casa.

Pueden enumerarse infinidad de casos, aunque los taxistas eternamente niegan los hechos de que son acusados y argumenta como “defensa” que es “pura fama” la que se les he hecho, aseverando que no hay nada de eso, empero, las denuncias existen hechas ante las autoridades judiciales.

Esta fama o mala actitud de los taxistas, también se ha propagado en todo accidente automovilístico en el que son protagonistas, de siempre resultan inocentes y en complicidad con los agentes viales o de peritajes del departamento de Tránsito se cambian los peritajes y criterio de los mismos servidores públicos que según se dice los tienen amenazado los taxistas.

Insistimos, de que los taxistas han creado su propia fama, es un hecho y ésta sigue creciendo, aunque lo rechacen los mismos trabajadores del volante al decir “es pura fama”, pero es una verdad. (www.intersip.org)