Mi Columna
Se treparon las ratas
Por Carlos Robles Nava

Es insostenible la inseguridad que vive Piedras Negras, Coah., con la acelerada incidencia en la inseguridad, arreciada por la ola de ilícitos que se están cometiendo ante la impotencia y apatía de sus autoridades locales.
El asalto a negocios de importante flujo de dinero es en la actualidad una entre varias de las constantes diarias y que más mella está haciendo en la ya deteriorada imagen de esa ciudad fronteriza coahuilense que de segura en poco tiempo paso a ser calificada entre las tres comunidades de la Entidad con mayor inseguridad.
A esta lacra hay que agregar el intenso tráfico de drogas que diariamente se hace aprovechando la falta de atención a la seguridad y protección de la ciudadanía quedando demostrado en menos de una semana en que se hicieron enormes decomisos de mariguana, entre ellos dos toneladas de ese estupefaciente.
Es clara la complicidad de los altos mandos policiacos, así como directamente de la Presidencia Municipal, en donde “Juan Pueblo” asegura que tiene que existir un contubernio o complicidad entre los capos de los carteles que se han posesionado de este puerto fronterizo y sus autoridades, pues es notoria la libertad como se desenvuelven los maleantes como se dice “andan como “Juan por su casa”.
No hay día que pase sin que los negropetenses amanezcan con la noticia de uno o más robos a negocios, resaltando la indiferencia de su Alcalde, Fernando Purón Johnston, que opta por desligarse de sus obligaciones de primera autoridad viajando a Saltillo o Torreón, a todo menos a la atender asuntos relacionados para llevar una buena administración, en vez de enfrentarse a la realidad que vive su comunidad.
Hace tres años y medio en que llegó la actual administración local, la tranquilidad y seguridad que se respiraba en el otrora puerto fronterizo más limpio, ordenado y seguro de las ciudades colindantes con los Estados Unidos, resaltaban y esas ventajas le eran reconocidas por propios y extraños lo que ahora es un rechazo total y más cuando sus autoridades municipales aseguran que todo está en paz y tranquilo, contrastando diametralmente con la realidad que viven los negropetenses, ante la apatía de su alcalde y jefes policiacos.
La falta de atención en el combate a la inseguridad ha motivado que se encastillen diferentes tipos de maleantes que están conscientes de que la plaza está “abierta” lo que lógico facilita los asaltos a negocios y casas, así como el trasiego libremente de todo tipo de drogas.
Si en algo se ha detenido la incidencia de la inseguridad, es porque el gobierno del Estado está apoyando o sea “levantándole la carga” a las autoridades locales, asignando más elementos del grupo conocido como “Fuerza Coahuila” que por órdenes superiores deben mantenerse alerta e intensificar su vigilancia para detener, al menos, el crecimiento de tanto tráfico de estupefacientes y los robos lo mismo a negocios que a casas particulares.
A tres meses y medio de concluir la actual administración, la comunidad fronteriza negropetense se encomiendan a las once mil vírgenes para que cuanto antes se haga el cambio administrativo y respirar nuevos aires. (www.intersip.org)


